Foto: Gobierno del Estado de Puebla
El campo poblano vive una revolución tecnológica. Bajo el liderazgo del gobernador Alejandro Armenta, el Gobierno de Puebla puso en marcha los Centros Integrales de Innovación y Transformación Agroindustrial (CIITRA), una estrategia que vincula a más de 20 universidades e institutos tecnológicos con productores rurales para transformar el sector primario con ciencia, tecnología y valor agregado.
“La riqueza comunitaria inicia en el campo. Por eso, desde el primer día de gobierno, planteamos que todas las vocaciones económicas estén conectadas con nuestras universidades”, afirmó Armenta, quien ha convertido la innovación agroindustrial en eje de desarrollo territorial.
Los CIITRA operan como espacios de vinculación productiva, donde estudiantes, docentes e investigadores trabajan directamente con las comunidades rurales para procesar productos como café, hortalizas, cítricos y alimentos deshidratados, con tecnología desarrollada localmente. “Primero como servicio social, luego como prácticas profesionales, y finalmente como agentes de cambio”, explicó la secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural, Ana Laura Altamirano.
Este modelo permite que el conocimiento científico llegue al territorio, y que los productores tengan acceso constante a soluciones tecnológicas. “Las y los alumnos serán el brazo tecnológico que transforme el campo poblano”, subrayó Altamirano.
Los primeros CIITRA estarán ubicados en Huejotzingo, San José Chiapa y la Mixteca Poblana, y se espera que cada una de las 27 microrregiones del estado cuente con su propio centro. La inversión inicial es de 110 millones de pesos, y los productos generados serán comercializados bajo la marca “Puebla Cinco de Mayo”, en tiendas de conveniencia y escuelas.
Esta estrategia se alinea con el Plan México impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, y responde a una visión de soberanía alimentaria, justicia social y bioética territorial. “En lugar de museos ostentosos, hay un tractor en cada ejido. Pensamos diferente”, ha dicho el gobernador.
Con los CIITRA, Puebla no solo moderniza su campo: lo convierte en motor de desarrollo, formación profesional y arraigo comunitario. La ciencia, en este modelo, no se queda en los laboratorios: llega al surco, al cafetal, al invernadero, y transforma vidas.

