Puerta abierta a la cooperación

Foto: Gobierno de la Ciudad de México

En un acto cargado de simbolismo y visión latinoamericana, la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, entregó las Llaves de la Ciudad al vicepresidente de Brasil, Geraldo José Rodrigues Alckmin Filho, en una ceremonia celebrada en el Salón de Cabildos del Antiguo Palacio del Ayuntamiento. El evento marcó un momento de acercamiento entre dos de las naciones más influyentes de América Latina, con miras a fortalecer la cooperación política, económica y cultural.

“Su visita constituye un gesto de amistad y de confianza que fortalece los lazos históricos, culturales y políticos, de cooperación y entendimiento mutuo, que felizmente unen a Brasil y a México”, expresó Brugada Molina, al destacar que este reconocimiento representa una puerta abierta al desarrollo compartido. En su mensaje, subrayó que México y Brasil, como economías líderes en la región, tienen el potencial de impulsar un crecimiento más equitativo, generar empleos dignos y construir caminos propios hacia la prosperidad.

La mandataria capitalina también recordó las similitudes históricas entre ambos países, que han defendido la soberanía de sus pueblos, apostado por la democracia y tendido puentes frente a los retos globales. “En Brasil reconocemos a un socio con el que compartimos principios de igualdad, inclusión y soberanía”, afirmó.

Por su parte, el vicepresidente Geraldo José Alckmin agradeció la distinción con palabras cálidas y emotivas. “La Ciudad de México es una metrópoli fascinante, con historia, cultura, centro económico, financiero y político. Recibo con gran alegría este gesto de generosidad”, dijo, al tiempo que transmitió un saludo del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva a Brugada Molina y a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.

Alckmin destacó que su visita estuvo acompañada por casi 200 empresarios brasileños, interesados en establecer alianzas y dinamizar la economía regional. “Estoy convencido de que México y Brasil serán motores del desarrollo de América Latina y el Caribe, defendiendo el multilateralismo, el libre comercio, la paz y la democracia”, aseguró.

Durante la ceremonia, el vicepresidente evocó la pasión compartida por el futbol y anunció su interés en promover un intercambio cultural en torno al legado de Pelé, a través del museo ubicado en Santos, Brasil. “Queremos trabajar para llevar parte de ese acervo a México y compartir con su gente la historia del mejor jugador del mundo”, señaló.

En un gesto personal, Alckmin compartió que uno de sus hijos vivió en la capital mexicana durante siete años, donde formó una familia con una mujer mexicana, y de esa unión nacieron dos hijos gemelos. “Nunca imaginé que, además de tener nietos mexicanos, tendría el honor y la responsabilidad de recibir las Llaves de esta gran ciudad”, expresó con emoción.

El vicepresidente concluyó que este reconocimiento abre nuevas puertas para fortalecer los vínculos entre México y Brasil, siempre en torno al interés público y al bien común, en una región que apuesta por la cooperación como motor de transformación.

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