115 años de ciencia y prevención

Foto: Dirección General de Comunicación Social UNAM

Desde la Antigua Estación Sismológica Central en Tacubaya, hoy Museo de Geofísica de la UNAM, el Servicio Sismológico Nacional (SSN) celebró su 115 aniversario con el anuncio de una expansión histórica: se instalarán 40 nuevas estaciones de monitoreo sísmico en el país, principalmente en regiones del norte como Chihuahua, Nuevo León, Baja California, Sonora y Sinaloa, y en zonas del sur como Oaxaca, donde aún se requiere mayor cobertura. “Servirá para estar en condiciones de tener un mejor monitoreo. Reportamos cerca de 100 sismos al día”, explicó el jefe del SSN, Arturo Iglesias Mendoza.

Este proyecto será financiado con recursos del Fondo de Prevención de Desastres Naturales, y también contempla el fortalecimiento de la infraestructura en Ciudad Universitaria, la expansión de la Red Acelerográfica del Instituto de Ingeniería de la UNAM, y el desarrollo del Centro Alterno de Monitoreo (CAM) en Pachuca, Hidalgo, que garantiza la continuidad operativa del SSN en caso de contingencia. “Nos permite tener esta redundancia. Los servicios críticos en el mundo cuentan con centros alternos”, añadió Iglesias.

El SSN, que forma parte de la UNAM desde 1929, goza de gran confianza por su independencia institucional. “La sociedad confía porque somos independientes del gobierno y sabe que nuestra información es la mejor que podemos ofrecer, sin sesgo alguno”, afirmó el investigador Luis Quintanar Robles, del Instituto de Geofísica. Su prestigio ha sido reconocido con el Premio Nacional de Protección Civil 2020, y mantiene colaboraciones con Japón, Francia, Estados Unidos, y busca ampliarlas con países de América Latina.

Fundado el 5 de septiembre de 1910 por el entonces subsecretario de Fomento Andrés Aldasoro, el SSN nació como respuesta a la necesidad internacional de monitorear la actividad sísmica tras el devastador terremoto de San Francisco en 1906. “México respondió con la instalación de la estación sismológica en Tacubaya y algunas otras más que le permitían registrar los sismos en el país y de Centroamérica”, recordó Quintanar.

A lo largo de su historia, el SSN ha evolucionado en tecnología, cobertura y relevancia. Los sismos de 1985 marcaron un punto de inflexión. “En aquel entonces no se podía saber dónde había ocurrido. Hoy, en tres o cuatro minutos, ya tenemos la localización”, explicó el experto. Este avance ha sido clave para el desarrollo del Sistema Nacional de Protección Civil y de técnicas de alertamiento temprano.

El SSN también ha contribuido a que los reglamentos de construcción estén enfocados en edificaciones más seguras. “La labor entonces es evitar, en la medida de nuestras posibilidades, la pérdida de vidas humanas. ¿Cómo se puede lograr? Sabiendo qué hacer en caso de sismo y construyendo mejor”, enfatizó Iglesias.

Durante la ceremonia, el director del Instituto de Geofísica, José Luis Macías Vázquez, destacó que hoy se cuenta con más de 100 estaciones en el país, y que el SSN ha alcanzado un nivel moderno reconocido internacionalmente. El investigador Vladimir Kostoglodov subrayó la participación histórica del Departamento de Sismología en esta labor, especialmente tras el terremoto de 1985.

El evento concluyó con un concierto de piano a cargo de Betty Zanolli Fabila, ejecutante musical e integrante del SSN en el área legal, en un gesto que unió ciencia, arte y memoria.

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