Foto: Gobierno del Estado de Puebla
En el corazón del Centro Histórico de Puebla, el Museo de Arte Popular Ex Convento de Santa Rosa celebró 99 añoscomo guardián de la memoria, el arte popular y las tradiciones vivas que dan identidad a la entidad. Fundado en 1926, este espacio ha sido testigo de casi un siglo de transformación artística, y hoy reafirma su papel como eje de diálogo cultural y encuentro comunitario, bajo el impulso del Gobierno del Estado de Puebla, encabezado por el gobernador Alejandro Armenta.
“Los museos son espacios de comunidad, de enseñanza y de transformación social. Santa Rosa es un símbolo de lo que somos y de lo que podemos construir desde nuestras raíces”, expresó el mandatario, a través del Organismo Público Descentralizado Museos Puebla, que coordina las acciones para fortalecer la infraestructura museística y ampliar el acceso a las expresiones artísticas.
Ubicado en la calle 3 Norte #1210, este recinto barroco del siglo XVII conserva en sus muros, cocinas y patios el espíritu de una Puebla que honra el pasado mientras mira hacia el futuro. A lo largo de su historia, ha albergado colecciones de arte popular, exposiciones temporales, talleres y encuentros culturales que han nutrido el alma creativa de generaciones.
La celebración del aniversario reafirma el compromiso del gobierno estatal con la preservación patrimonial y el acceso democrático a la cultura, reconociendo que el arte popular es una herramienta poderosa para la educación, el desarrollo y la cohesión social.
El museo abre sus puertas de martes a jueves de 10:00 a 17:00 horas, y de viernes a domingo de 10:00 a 18:00 horas, con un costo de entrada de 48 pesos, excepto los domingos, cuando el acceso es gratuito. Con esta política de inclusión, Santa Rosa se mantiene como un espacio abierto a todas y todos, donde el arte se comparte, se aprende y se celebra.
A 99 años de su fundación, el Museo Ex Convento de Santa Rosa sigue siendo un faro cultural que ilumina la historia, el sabor y el alma de Puebla. Un lugar donde el pasado conversa con el presente, y donde cada visitante encuentra una parte de sí en las formas, colores y saberes que habitan sus salas.


