La UNAM abre espacio para mapear la verdad

Foto: Dirección General de Comunicación Social UNAM

En el Patio Chico del Antiguo Colegio de San Ildefonso, el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, encabezó la inauguración del Laboratorio Universitario de Cartografía Social y Arquitectura Forense –PATIO Lab–, un espacio que articula ciencia, experiencia vivida y compromiso ético para enfrentar las violencias que atraviesan al país. “La posverdad y la proliferación de noticias falsas exigen claridad y veracidad. Este laboratorio encarna la certeza de que el conocimiento verificable y las cartografías sociales participativas son herramientas útiles para contrarrestar la confusión informativa y fortalecer la impartición de justicia”, afirmó.

El rector explicó que PATIO Lab responde a tres grandes retos contemporáneos: la violencia de género, la defensa socioambiental y la protección de derechos humanos. Desde la academia, se busca saldar una deuda histórica con las mujeres que han enfrentado violencia, acompañar a comunidades que defienden la tierra y el agua, y trabajar con casos de desaparición forzada, tortura y ejecuciones extrajudiciales. “Nuestra Universidad reafirma que su responsabilidad no solo es académica: implica caminar junto a la sociedad en la búsqueda de verdad y en la construcción de paz”, expresó.

Lomelí Vanegas recordó que México enfrenta una crisis profunda: más de 128 mil personas desaparecidas, más de 72 mil cuerpos sin identificar desde 2006, y una violencia de género que afecta todos los sectores. “Aunque todas estas problemáticas son enormes y se interrelacionan de manera compleja, cada aporte, por pequeño que parezca, suma a la creación de los cimientos para una transformación profunda y duradera”, indicó.

La secretaria de Desarrollo Institucional, Tamara Martínez Ruíz, destacó que PATIO Lab es un espacio para generar ciencia que incida en la comunidad. “Aquí se propone una ciencia que dialoga con lenguajes como la arquitectura forense para hacer hablar a los espacios; la cartografía social para mapear resistencias; la poesía, el periodismo y la curaduría para construir nuevas narrativas”, señaló.

Desde la Coordinación de la Investigación Científica, María Soledad Funes Argüello subrayó que el laboratorio es un acto de acompañamiento y compromiso ético. “Es un laboratorio callejero, donde la experiencia académica y la experiencia vivida se encuentran en igualdad para comprender y transformar los problemas sociales”, afirmó.

La directora del Instituto de Geografía, María Teresa Sánchez Salazar, explicó que PATIO Lab es resultado de la colaboración entre diversas entidades universitarias, como la Facultad de Arquitectura, la Escuela Nacional de Trabajo Social, la Escuela Nacional de Ciencias Forenses, el Instituto de Investigaciones Sociales, el Centro de Investigaciones y Estudios de Género, la FES Aragón y la Facultad de Filosofía y Letras. Además, contó con un fondo semilla aportado por varias secretarías y coordinaciones de la UNAM.

El titular de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia, Manuel Suárez Lastra, celebró la apertura del laboratorio como una oportunidad para recomponer el tejido social. “Estoy seguro de que este espacio será un punto de encuentro para pensar juntos, imaginar futuros posibles y hacer de la ciencia y la cultura un bien común para toda la sociedad”, dijo.

Desde la arquitectura, Mónica Cejudo Collera, directora de la Facultad, destacó que se contribuirá con herramientas para analizar, visualizar y comprender los espacios afectados, y proponer soluciones que mejoren la vida urbana. “La riqueza de este laboratorio radica en su enfoque transdisciplinario que involucra la curaduría, la literatura, la poesía, el activismo, la historia, el periodismo, la cartografía y, por supuesto, la arquitectura y el urbanismo”, comentó.

Finalmente, la responsable técnica de PATIO Lab, Julie-Anne Boudreau, llamó a cambiar las miradas reduccionistas sobre la violencia. “Más allá de las personas directamente involucradas, la violencia nace de condiciones socio-territoriales complejas. Necesitamos entrar en esos territorios. Hablar con su gente, pisar sus calles, entrar en sus casas”, sostuvo.

Con esta iniciativa, la UNAM reafirma su vocación pública, su compromiso con la verdad y su capacidad de generar conocimiento útil para transformar realidades. PATIO Lab se presenta como un espacio de encuentro, escucha y acción, donde la ciencia y la comunidad se unen para construir paz desde los territorios.

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