Foto: Dirección General de Comunicación Social UNAM
La fundación del Banco de México fue mucho más que un acto financiero: representó el nacimiento de una nueva forma de gobernanza económica y el inicio de la soberanía monetaria moderna, afirmó el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, al ofrecer la conferencia magistral “Antecedentes y Fundación del Banco de México, 1925-1932” en el marco del coloquio “Banco de México. A cien años de su fundación. Su historia y sus retos”, realizado en el Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc).
Ante especialistas de la UNAM, El Colegio de México, el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y del propio Banco de México, Lomelí Vanegas explicó que la evolución de esta institución entre 1917 y 1932 ilustra cómo la credibilidad monetaria dejó de depender del metal y se transfirió al Estado. “El oro dejó de ser el ancla de la confianza y pasó a depender de la conducta de la autoridad”, señaló.
Agregó que la creación del Banco de México no fue un punto de llegada, sino el inicio de un proceso de institucionalización de la autoridad monetaria, que tardó siete años desde la aprobación del artículo 28 constitucional—que establece el monopolio de emisión en un banco controlado por el Estado— hasta su fundación. “Nació comercial, se volvió mixto y sólo tras la crisis adquirió naturaleza de banco central”, recordó citando al economista Manuel Cavazos Lerma.
Durante la inauguración del coloquio, el coordinador de Humanidades, Miguel Armando López Leyva, subrayó que el Banco de México ha hecho grandes contribuciones en sus cien años de vida y es un baluarte de la historia institucional del país. “Como toda institución está sujeta a ajustes y mejoras, pero el sentido de estas debe estar orientado a un fin último: el bien común, en un marco de estabilidad y crecimiento, sin los cuales el desarrollo no tiene asidero ni horizonte posible”, afirmó.
Por su parte, el director del IIEc, Armando Sánchez Vargas, destacó que durante dos días se reflexionará sobre el papel del banco central en el progreso y la estabilidad económica de México, abordando sus logros, retos y perspectivas desde la historia económica, el pensamiento económico y la teoría monetaria.
Posterior a su conferencia, el rector Leonardo Lomelí inauguró el Laboratorio de Economía de la Inteligencia Artificial y el Laboratorio de Estudios Espaciales y Prospectiva Territorial, enfocados en el diseño de herramientas de programación para la economía digital. Armando Sánchez explicó que este proyecto pionero permitirá “pronosticar, simular y desarrollar modelos que generen pensamiento automatizado en el contexto de la teoría económica, y sin olvidar que son importantes para promover el desarrollo económico y social en este país”.
Ambos laboratorios se vincularán con otras instancias de la UNAM e incorporarán a estudiantes de posgrado, alineándose con el Plan de Desarrollo Institucional del rector Lomelí, que establece como prioridad el impulso a la tecnología, la economía digital y la inteligencia artificial en esta casa de estudios. Con esta visión, la UNAM reafirma su papel como espacio de pensamiento, innovación y construcción de futuro.
