Foto: Gobierno del Estado de Yucatán
En el corazón del sur de Yucatán, el campo vuelve a latir con fuerza. Desde el municipio de Tekax, el Gobernador Joaquín Díaz Mena reafirmó su compromiso con la transformación productiva del sector agropecuario, al encabezar los avances del Programa de Mecanización del Campo Yucateco, una estrategia que ha beneficiado ya a más de 720 productoras y productores en distintas regiones del estado.
“Este es el espíritu del Renacimiento Agropecuario: devolver esperanza, fuerza y dignidad a quienes han sostenido la economía con su trabajo incansable. Porque no puede haber desarrollo sin atender el campo, y no puede haber justicia sin reconocer a quienes sostienen la economía desde el trabajo diario con la tierra y el ganado”, expresó el mandatario, al destacar que su administración trabaja para que la juventud del oriente encuentre en su propia tierra oportunidades de prosperar sin necesidad de migrar.
El programa, coordinado por la Secretaría de Desarrollo Rural (Seder), tiene como objetivo modernizar los procesos de cultivo y aprovechamiento de la tierra, fortaleciendo la autosuficiencia alimentaria y el desarrollo económico de las comunidades rurales. A la fecha, se han mecanizado más de 1,800 hectáreas en municipios como Tzucacab, Tizimín, Muna y Tekax, gracias a convenios con los ayuntamientos locales.
Los testimonios de quienes han recibido este apoyo reflejan el impacto directo en la vida de las familias rurales. Víctor Ángel May Sulub, productor del Ejido Pozo 2, en la comisaría de Alfonso Caso, ha logrado cosechar hasta 22 mil mazorcas gracias a la mecanización de sus tierras. Por su parte, Fernando Can Couoh, de la unidad San Diego Buenavista, en el Cono Sur, compartió su gratitud: “Yo agradezco que el Gobernador tenga interés en el campo y nos haya apoyado con la mecanización de diez hectáreas”, señaló, estimando una producción de tres toneladas y media de maíz.
La participación de las mujeres también ha sido clave. Gloria Palomo Poot, junto con otras 49 agricultoras de la unidad Uaim, en la comisaría de Becanchén, trabaja jícama, cacahuate y maíz en 20 hectáreas, demostrando que la unión de esfuerzos puede fortalecer la economía local. “Me ayudó bastante porque preparamos la tierra a tiempo y aquí ves el beneficio de la siembra que hicimos. Es la primera vez que recibimos apoyo y es algo que no esperábamos, pero hoy vemos que, con esfuerzo y el respaldo adecuado, el campo yucateco puede prosperar y ofrecer nuevas oportunidades para todos nosotros”, compartió.
Con esta estrategia, el Gobierno del Renacimiento Maya impulsa una visión de futuro en la que el campo no solo se moderniza, sino que se convierte en motor de desarrollo, fuente de empleo y espacio de dignidad para miles de familias. “Con estos apoyos buscamos que la producción se modernice, que sea más rentable y que nuestras y nuestros productores puedan competir en mejores condiciones”, concluyó Díaz Mena.
El campo yucateco florece con maquinaria, conocimiento y voluntad. Y en cada hectárea mecanizada, en cada cosecha que crece, se escribe una nueva página de progreso para Yucatán.
