Foto: Dirección General de Comunicación Social UNAM
En una ceremonia cargada de emoción y reconocimiento, el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Leonardo Lomelí Vanegas, entregó la Medalla Dr. Rafael Navarro González al físico espacial Juan Américo González Esparza, investigador del Instituto de Geofísica (IGf), Unidad Michoacán, por su destacada trayectoria en el estudio del Sol y del clima espacial. Reunidos en el auditorio Marcos Moshinsky del Instituto de Ciencias Nucleares (ICN), autoridades universitarias, colegas, familiares y discípulos celebraron el legado de dos científicos que han marcado la historia de la ciencia mexicana.
“La entrega de esta medalla nos recuerda que la ciencia es una aventura profundamente humana, pues simboliza una búsqueda incesante por comprender lo desconocido y un deber insoslayable con el futuro de la humanidad”, expresó el rector, al destacar que la UNAM cultiva la ciencia de frontera en cada una de sus sedes, desde Ciudad Universitaria hasta Michoacán. Al evocar la figura de Rafael Navarro González, recordó al investigador que llevó el nombre de México a Marte y formó generaciones de estudiantes con una mirada curiosa y responsable hacia el cosmos.
La medalla, otorgada por segunda ocasión, reconoce aportaciones relevantes en áreas como la astrobiología, la química de plasmas y las ciencias planetarias, campos en los que Navarro González dejó una huella profunda. “Representó lo mejor del espíritu universitario, la curiosidad de sus fronteras, la capacidad de abrir campos nuevos y la convicción de que la ciencia puede transformar la forma en que comprendemos nuestro lugar en el cosmos”, afirmó Alfred Barry U´Ren Cortés, director del ICN.
Al referirse al galardonado, U´Ren Cortés destacó que Juan Américo González Esparza ha sido clave para que México cuente con infraestructura propia para el monitoreo del clima espacial, como el radiotelescopio MEXART, el Servicio de Clima Espacial Mexicano (SCIESMEX) y el Laboratorio Nacional de Clima Espacial (LANCE). Estos logros posicionan al país como referente latinoamericano en un tema estratégico para la tecnología y la seguridad.
La semblanza del premiado, leída por Elva Escobar Briones, investigadora del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología, recordó que González Esparza es doctor en física espacial por el Imperial College de Londres, posdoctorado en el Jet Propulsion Laboratory NASA-Caltech, e integrante del Sistema Nacional de Investigadores e Investigadoras (SNII) nivel 3. Desde 1997, su trabajo ha sido decisivo en el desarrollo de modelos numéricos para simular ondas de choque interplanetarias, estimar tiempos de arribo de eyecciones de masa coronal y desplegar redes de instrumentos en todo el país.
“La recibo con profundo honor y gratitud, esta distinción me conmueve por lo que representa científicamente y por el legado humano que encierra”, dijo emocionado González Esparza. “Rafael Navarro fue un pionero que supo conjugar el rigor científico con una curiosidad sin fronteras. Hoy en Marte una montaña lleva su nombre, un símbolo de hasta dónde puede llegar la ciencia hecha en México”, añadió.
Desde el Laboratorio Nacional de Clima Espacial, el galardonado ha articulado investigaciones sobre actividad solar, partículas energéticas, medio interplanetario, ionósfera y campo geomagnético, además de contribuir al diseño de políticas públicas. En un anuncio que marca una nueva etapa, adelantó que la Unidad Michoacán del IGf se transformará en el Centro de Investigaciones de la Tierra y del Espacio, un nodo de excelencia para formar talento y responder a desafíos nacionales desde el Occidente del país.
A la ceremonia asistieron figuras clave de la comunidad científica y universitaria, como Elena Centeno García, integrante de la Junta de Gobierno de la UNAM; Tamara Martínez Ruíz, secretaria de Desarrollo Institucional; los directores José Luis Macías Vázquez y Jorge Zavala Hidalgo, de los institutos de Geofísica y de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático; así como Fabiola Aceves Díaz y Karina Navarro Aceves, esposa e hija de Rafael Navarro González.
La UNAM reafirma con este reconocimiento su vocación por impulsar la ciencia que transforma, que interroga al Universo y que responde con conocimiento a las necesidades de la sociedad.
