Foto: Gobierno del Estado de Yucatán
Con títeres, cine, juegos y leyendas ancestrales, el Festival de las Aves Toh convirtió el Parque Ecológico Metropolitano del Sur “Yumtsil” en un espacio de aprendizaje y celebración de la fauna yucateca, donde niñas, niños y sus familias participaron en actividades que unieron la ciencia con el arte y la tradición. Organizado por la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS) en coordinación con Pronatura Península de Yucatán A.C., el festival reafirmó el compromiso del Gobierno del Estado con la educación ambiental y la protección de la biodiversidad.
Una de las actividades más entrañables fue la obra de teatro de títeres, que narró leyendas mayas sobre aves emblemáticas como el Pájaro Toh, el Tunkuluchú y los Choms, acercando al público a la relación espiritual y cultural que el pueblo maya mantiene con estas especies. Las historias fueron complementadas con explicaciones científicas sobre sus comportamientos, hábitats y características, generando un diálogo entre el conocimiento ancestral y el contemporáneo.
También se proyectó un documental sobre las aves de Yumtsil, que mostró la riqueza biológica del parque, hogar de decenas de especies que encuentran en este entorno refugio, alimento y agua. El audiovisual permitió a las familias conocer el valor ecológico del sur de Mérida y la importancia de conservar sus ecosistemas.
Para cerrar la jornada, niñas y niños participaron en el “Twister de Aves”, un juego educativo diseñado para aprender a identificar aves locales mediante sus colores, formas y cantos. La dinámica integró el aprendizaje ambiental con el juego, fortaleciendo el vínculo entre las infancias y la naturaleza.
“El parque es una escuela viva. Aquí las niñas y los niños pueden observar más de 80 especies de aves en un entorno que conserva la vegetación original del sur de Mérida. Este lugar es un oasis donde la naturaleza enseña y despierta pasión por conservarla”, afirmó Jorge Armando Novelo López, jefe del Departamento de Conservación Ambiental de la SDS. Subrayó que estas experiencias fortalecen los lazos comunitarios y convierten la conservación en un valor vivido, no solo enseñado.
Desde la colonia Emiliano Zapata Sur, Julio César Pérez Chablé celebró la iniciativa. “Son muy valiosas porque permiten que las niñas y los niños conozcan la fauna de Yucatán y comprendan por qué debemos cuidar los ecosistemas. Las leyendas mayas y las obras fueron lo más especial, porque transmiten historia y cultura mientras enseñan”, expresó. Invitó a más familias a visitar el parque y apreciar su riqueza natural. “Aquí hay muchas aves para observar. Vengan, conózcanlas y aprendan sobre la naturaleza tan valiosa que tenemos en Yucatán”, concluyó.
El Festival de las Aves Toh dejó una estampa de convivencia, aprendizaje y respeto por la vida silvestre, reafirmando que la educación ambiental comienza en comunidad, y que cada ave observada puede ser el inicio de una historia compartida entre generaciones.


