Foto: Gobierno del Estado de Puebla
La Ex Hacienda de Chautla, ubicada en San Salvador el Verde, se transformó en el corazón de las celebraciones del Día de Muertos con la primera edición de “Catrinerías 2025”, un evento que reunió a más de 100 mil visitantes y triplicó las expectativas iniciales. Con una ambientación vibrante, trajineras decoradas, leyendas vivas y representaciones como las “Momias Revolucionarias”, el recinto histórico se consolidó como un espacio de encuentro entre la tradición y la innovación cultural.
El evento fue impulsado por el Gobierno del Estado de Puebla, encabezado por el mandatario Alejandro Armenta, a través de la dirección de Parques y Convenciones, liderada por Michelle Talavera, quien destacó que esta edición proyecta una derrama económica superior a los 40 millones de pesos. “Todos los hoteles, cabañas y zonas de campamento se reportaron llenos, reflejo del interés que despierta el turismo cultural cuando se combina con experiencias innovadoras”, señaló.
Gracias a esta estrategia de turismo con identidad, municipios como San Martín Texmelucan, San Salvador el Verdey San Rafael Tlanalapa registraron ocupación hotelera total y ventas récord para artesanos y comerciantes locales. El presidente municipal de San Martín Texmelucan, Juan Manuel Alonso Ramírez, reconoció el impacto del evento. “Nunca antes Chautla había recibido tal cantidad de visitantes. Los artesanos y prestadores de servicios lograron ventas históricas, lo que demuestra el valor de promover actividades que fortalecen la economía circular y el arraigo cultural”, afirmó.
La celebración atrajo a visitantes de todo México y de países como Colombia, quienes destacaron la calidez de la gentey la riqueza cultural que envuelve la festividad. La combinación de historia, arte y tradición generó un ambiente de paz, alegría y orgullo por las raíces mexicanas. “Catrinerías 2025” deja un precedente positivo, consolidando a la Ex Hacienda de Chautla como un destino emblemático que une cultura, turismo y prosperidad para Puebla, concluyó Talavera.
Con esta hazaña organizativa, Puebla reafirma su vocación cultural y turística, demostrando que las celebraciones tradicionales pueden convertirse en motores de desarrollo regional y en espacios de encuentro para miles de familias.


