En la Sierra Tarahumara de Chihuahua, la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó la entrega de más de 3 mil hectáreas al pueblo Ódami, restituyendo tierras que históricamente les pertenecían y que no habían sido reconocidas. “Se trata de entregarles lo que siempre fue de ustedes, pero que no había sido reconocido… justicia territorial”, afirmó la mandataria.
La entrega se suma a las acciones del Plan de Justicia de los Pueblos de la Sierra Tarahumara, que desde el inicio del Segundo Piso de la Cuarta Transformación ha devuelto 6 mil 26 hectáreas a comunidades originarias. Además de los títulos de propiedad, las y los habitantes serán incorporados al programa Sembrando Vida, se ampliarán centros de salud, se garantizará el abasto de medicamentos y se construirá una Escuela de Enfermería junto al Hospital de Guachochi para formar personal médico de la región.
La Presidenta se comprometió a regresar en 2026 para supervisar avances en infraestructura carretera, electrificación, conectividad y nuevas escuelas. Recordó que desde 2024 los pueblos originarios fueron reconocidos como sujetos de derecho en la Constitución, con acceso directo a recursos del FAISPIAM para obras básicas.
La secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel Reyes, informó que 161 mil chihuahuenses reciben programas sociales, con una inversión de 5 mil 600 mdp en 2025. La secretaria de Desarrollo Agrario, Edna Elena Vega Rangel, detalló que ya se han titulado más de 2 mil 178 hectáreas a comunidades rarámuris y 5 mil 956 hectáreas a la comunidad wixárika de San Sebastián Teponahuaxtlán, entre otras.
El director del INPI, Adelfo Regino Montes, anunció la conversión del Hospital Rural de Guachochi en Hospital General de Subzona y destacó que el Programa Sembrando Vida benefició a más de 20 mil productores en 2025.
El representante Ódami, Antonio Ayala Loera, agradeció la construcción de la Escuela de Enfermería que formará jóvenes en su lengua originaria. La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, reconoció el compromiso de la Presidenta y refrendó la coordinación con el Gobierno de México para atender las necesidades de los pueblos originarios.
La entrega de tierras marca un paso decisivo en la restitución de derechos y en la construcción de justicia territorial para las comunidades indígenas de la Sierra Tarahumara.
