La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó la ceremonia por el Día de la Bandera en Campo Marte, donde recordó a niñas, niños y jóvenes que la bandera nacional representa la dignidad, la valentía y la grandeza de México. Subrayó que, pese a la diversidad cultural, política y social, el lábaro patrio es símbolo de unidad y de la grandeza de la patria.
En su mensaje, expresó: “Siéntanse profundamente orgullosos y orgullosas de ser hijas e hijos de esta tierra milenaria, cuna de culturas extraordinarias y de mujeres y hombres valientes que escribieron la historia de nuestra patria con coraje. Cada vez que entonen el Himno Nacional, háganlo con el pecho erguido y la voz firme porque están proclamando al mundo que México es dignidad, es valentía y es grandeza”.
La mandataria destacó que la bandera mexicana integra tres dimensiones: la raíz indígena, la emancipación colonial y la consolidación del México independiente. “Cuando ondea, no sólo representa a un territorio, encarna siglos de resistencia y de transformación. Es memoria colectiva y proyecto futuro al mismo tiempo”, afirmó.
Durante la ceremonia, la Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas tomó protesta y abanderó a mil escoltas escolares de secundaria y educación media superior, 80 desde Campo Marte y 920 de manera simultánea en 31 entidades federativas, además de 56 escoltas de las Fuerzas Armadas de México.
El secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, recordó que la primera conmemoración del Día de la Bandera se realizó en 1940 y resaltó que el lábaro patrio significa hablar de la historia, del presente y del futuro de la nación. “Es hablar de anhelos y sueños de muchos compatriotas que sentaron las bases del México íntegro, independiente y soberano que hoy tenemos. Por ello, con la firmeza de esos ideales, debemos seguir fomentando el patriotismo y atesorando con orgullo la esencia de nuestro origen y de nuestras raíces”, señaló.
El general también reconoció al exsecretario de la Defensa Nacional, Enrique Cervantes Aguirre, por impulsar el programa de levantamiento y confección de 38 banderas monumentales en todo el país, entre ellas la ubicada en Iguala, Guerrero, con 110 metros de altura.
La ceremonia en Campo Marte reafirmó el valor simbólico de la bandera como emblema de continuidad histórica, resistencia y transformación, y como un recordatorio de que México es un pueblo que avanza hacia el futuro con orgullo y esperanza.


