Foto: Coordinación de Comunicación Social Cámara de Diputados
En el marco de la iniciativa “Las lenguas toman la tribuna”, Kevin Rufino Martínez Crescencio, joven originario de Santa Cruz Río Venado, Constancia del Rosario, Putla, Oaxaca, alzó la voz en la Cámara de Diputados para exigir que el reconocimiento de las lenguas indígenas se traduzca en acciones concretas.
“Nuestra lengua no es del pasado, es del presente y del futuro”, expresó el hablante de lengua triqui, quien pidió educación bilingüe real, acceso a la justicia en su lengua y políticas que garanticen el ejercicio pleno de los derechos lingüísticos individuales y colectivos.
Martínez Crescencio se mostró convencido de que en un futuro cercano un joven triqui ocupará la máxima tribuna legislativa para legislar en su lengua y trabajar por su comunidad. “Cuando una voz triqui legisle en su propia lengua nuestros derechos dejarán de ser promesas y serán una realidad”, afirmó.
El activista destacó que hablar triqui es preservar historia, memoria y dignidad, y recordó que México es un país pluricultural con millones de hablantes de lenguas originarias, aunque esa diversidad aún no se refleja en los espacios de decisión. “Nuestras lenguas no se escuchan donde se construyen las leyes”, lamentó.
Resaltó que la voz triqui está presente en múltiples expresiones culturales: desde los niños triquis que han dado orgullo deportivo al país, hasta la Banda de Guerra “Venados Triquis”, los murales llevados a Europa por artistas de la comunidad y el rap en lengua triqui, con el que jóvenes visibilizan su identidad en la música urbana.
La presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, reconoció la trayectoria de Martínez Crescencio como activista, gestor cultural e intérprete, quien ha trabajado en la defensa de la identidad triqui, el rescate de saberes ancestrales y la participación política. Actualmente coordina el tianguis “Trueque cultural” en el Centro Histórico de Oaxaca, espacio que promueve el diálogo y la visibilización de la cultura triqui de Copala.
