Foto: Coordinación de Comunicación Social Cámara de Diputados
Desde la tribuna, Juliett Andrea Trejo Aparicio compartió una reflexión personal sobre crecer cerca de una lengua sin hablarla plenamente. “Una vez me pregunté quién soy y no me pude responder. Tiempo después, un amigo me ayudó a entender que yo soy una ore’yomo, como mi mamá. Incluso hay días en los que no entiendo lo que dice o si las conversaciones se sienten lejanas”, relató.
Explicó que, aunque el zoque siempre estuvo presente en su familia, para ella fue durante mucho tiempo una lengua escuchada más que aprendida. “No era una lengua ausente, pero era distante. Mi familia, como muchas, migró, y en la ciudad el español se volvió necesario; no llegó como enemigo, pero ocupó un espacio que antes pertenecía a otra lengua”, señaló.
Trejo recordó que creció en ese cruce, escuchando el zoque pero nombrando el mundo en español, con miedo a equivocarse y con la sensación de no pertenecer del todo. “Como yo hay muchos de este lado, muchos que están perdiendo su lengua a pesar de reconocerla como propia. Casi no se habla de este lugar intermedio, de quienes no abandonamos la lengua, pero tampoco la recibimos completa”, expresó.
Consideró que nombrar esta experiencia es fundamental para entender que la pérdida de una lengua no ocurre por desinterés individual, sino por procesos sociales y culturales. “Aunque otra lengua se volvió dominante, no solo por elección sino por necesidad, el zoque sigue vivo en las voces de quienes vinieron antes; mientras siga presente en la memoria familiar, mientras exista el deseo de volver a escucharlo y aprenderlo, la lengua no está completamente perdida”, enfatizó.
La presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, destacó la trayectoria de Juliett Andrea Trejo Aparicio, escritora formada en lengua y literatura hispánicas por la UNAM, con experiencia en espacios de formación impulsados por la UNAM y el INBAL. Subrayó que su escritura mantiene un vínculo profundo con los procesos de recuperación y revitalización de las lenguas indígenas, especialmente el zoque, y actualmente colabora con la Secretaría de Cultura.
Con este mensaje, la Cámara de Diputados dio voz a una generación que busca recuperar y transmitir las lenguas originarias, reconociendo que son parte esencial de la memoria, la identidad y la diversidad cultural de México.


