Foto: Coordinación de Comunicación Social Cámara de Diputados
En el marco de la sesión de la Comisión Permanente, el diputado de Movimiento Ciudadano (MC), Gibrán Ramírez Reyes, cuestionó la aspiración de Andrés Manuel López Beltrán a una diputación federal, luego de que este dejara su cargo como secretario de Organización de Morena. Según el legislador, la intención responde a la búsqueda de fuero constitucional y a evitar enfrentar señalamientos públicos y judiciales.
“Por una parte, sí parece buscar el fuero y, por otra parte, parece querer desentenderse de sus responsabilidades, que son de interés público, como la gestión de un partido”, declaró Ramírez Reyes.
El diputado consideró que sería una mala noticia para su generación que López Beltrán llegara a representar a la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, calificando su aspiración como una vergüenza para la universidad. “No se quiere hacer cargo de sus pésimos resultados, de sus fracasos… quiere jugar al principito”, expresó.
Ramírez Reyes señaló que el hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador arrastra una “marca personal” vinculada con presuntos casos de corrupción y relaciones con políticos cuestionados como Rubén Rocha Moya y Américo Villarreal. Recordó que López Beltrán se mostró públicamente cercano a ellos, lo que, dijo, lo perseguirá mientras no aclare los señalamientos.
También lo vinculó con contratistas del Gobierno Federal y cuestionó que busque ser un político destacado pese a esos antecedentes. Además, criticó el respaldo del senador Adán Augusto López Hernández, a quien describió como “un hombre de negocios que ha utilizado su influencia política para favorecer intereses particulares”.
El legislador emecista también señaló la ausencia del senador Enrique Inzunza Cázarez en las sesiones de la Comisión Permanente, asegurando que no existe justificación formal y que Morena lo tolera gracias a su mayoría legislativa.
Ramírez Reyes advirtió sobre una red política y financiera que involucra a estados como Michoacán, Tamaulipas, Baja California y Durango, con figuras como Mario Delgado y presuntos vínculos con el llamado “huachicol fiscal” y el empresario asesinado Sergio Carmona, a quien identificó como financiador de Morena.
Finalmente, calificó como “un intento de censura infantil” el llamado desde la Presidencia para dejar de consumir ciertos medios de comunicación, al considerar que se trata de una práctica propia de regímenes autoritarios. “Decirle a la gente qué ver y qué no ver es tratarla como menor de edad”, concluyó.


