México debe capitalizar el boom mundialista

Foto: Dirección General de Comunicación Social UNAM

La doctora en Geografía del IGg-UNAM, Ilia Alvarado Sizzo, señaló que el Mundial de Futbol 2026 representa una oportunidad única para México de aprovechar la fama global que otorga ser sede de un evento de esta magnitud. Según estimaciones de la Secretaría de Turismo, se esperan alrededor de cinco millones de visitantes, con un impacto económico de entre 2,000 y 4,000 millones de dólares.

Las sedes principales —Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey— recibirán los mayores beneficios en ocupación hotelera, consumo en restaurantes, transporte y actividades culturales. Sin embargo, estados con destinos consolidados como Quintana Roo, Yucatán, Oaxaca, Guanajuato, Michoacán, Guerrero y Puebla también podrían verse favorecidos si se integran en circuitos turísticos vinculados a las urbes sede.

Alvarado Sizzo destacó que lugares como Acapulco, promocionado como “la playa del Mundial”, así como Morelia y Puebla, se preparan para recibir viajeros que lleguen a la capital. Por proximidad, Coahuila y Tamaulipas podrían beneficiarse de Monterrey, mientras que Aguascalientes, San Luis Potosí y Nayarit lo harían de Guadalajara.

La especialista subrayó que muchos visitantes combinarán los partidos con recorridos por playas y zonas arqueológicas en Quintana Roo, Yucatán, Baja California y Oaxaca, lo que convierte al Mundial en un megaevento turístico además de deportivo. “La impresión por la experiencia vivida se queda en el imaginario turístico por varios años o puede desaparecer en pocos meses si no existe una estrategia nacional para aprovechar el boom de fama internacional”, advirtió.

El reto, concluyó, será la gestión, la repercusión mediática y la publicidad que México logre proyectar para capitalizar este momento y consolidar un legado turístico duradero.

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