Foto: Dirección General de Comunicación Social UNAM
El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ha llevado el comercio regional a niveles históricos y consolidado a México como socio estratégico de América del Norte, afirmó Lorena Rodríguez León, directora de la Facultad de Economía de la UNAM. Sin embargo, advirtió que el éxito comercial no garantiza progreso económico incluyente. “La pregunta central sigue siendo cómo transformarlo para que la integración económica sea una estrategia no solo comercial, sino también de desarrollo incluyente y sostenible”, señaló.
Durante el seminario “A seis años del T-MEC: Balance y perspectivas desde la Universidad”, Rodríguez León subrayó que la falta de innovación tecnológica y la persistencia de desigualdades territoriales no han sido resueltas por el acuerdo.
El director del CISAN, Juan Carlos Barrón Pastor, recordó que habrá reuniones clave el 1 de julio y del 16 al 20 del mismo mes en México. “México y Canadá buscan una extensión del T-MEC por 16 años para dar certidumbre, mientras Estados Unidos está en una actitud revisionista, manteniendo aranceles y buscando reconfigurarse a su favor”, dijo. Añadió que la agenda digital es un punto crítico, pues EUA pretende favorecer a sus gigantes tecnológicos y bloquear impuestos digitales.
Barrón Pastor advirtió que Canadá insiste en mantener el carácter trilateral del acuerdo, mientras México enfrenta dificultades por la propuesta de sustituir al Instituto Federal de Telecomunicaciones con un nuevo regulador. “No llegamos con una idea clara a la agenda, eso es un problema porque tenemos enfrente la gobernanza de todos los servicios digitales, en particular la inteligencia artificial”, indicó.
Por su parte, Samuel Ortiz Velásquez, profesor de la FE y coordinador del evento, alertó sobre la crisis de fragmentación productiva global. “Las últimas estimaciones del Banco Mundial proyectan un crecimiento mundial de 2.5 por ciento en 2026, con riesgos importantes en economías emergentes”, explicó.
La Secretaría de Economía de México ha delineado su postura: mantener la calma frente a la presión, proponer a Norteamérica como bloque unificado frente a Asia y buscar la extensión del tratado hasta 2042, pese a las declaraciones del presidente Donald Trump de que su país estaría mejor sin el acuerdo.


