El actual presidente de EU decidió hundir a la 4T, al achicar el T-MEC, que le da a México dos millones de dólares por minuto, con los que paga sus programas sociales, a falta de crecimiento económico desde 2018, caído a 1% anual, cuando antes era de 2.5%.
Sí: la política proteccionista y arancelaria de EU mató al comercio sin barreras. Pero, con México, el castigo es porque López Obrador cambió el sistema político y económico del país, que ya es opuesto al de EU. México es, además, amigo de los enemigos de EU.
Hoy, el sistema mexicano es híbrido: mantiene resortes democráticos y economía de mercado; con gobierno autoritario, que destruyó el sistema judicial, desmanteló los órganos autónomos, nacionalizó inversiones, estatizó la energía y aprieta a la prensa.
EU y México ya no comparten el mismo sistema, y su relación está establecida sólo por un determinismo geográfico, que los convierte en vecinos con frontera de tres mil kilómetros: un elemento inexorable, que es el eje regional de la seguridad nacional para EU.
La idea de la 4T es que puede tener un sistema diferente al de EU, ser aliado de los enemigos de EU y votar con éstos en la ONU, pero a la vez, ganar dos millones de dólares por minutos con EU para mantener su propio sistema… diferente al de EU.
Un rompecabezas que apenas funciona en la cabeza de López Obrador y sus asesores cubanos, los mismos que hicieron lo propio con el castrochavismo en Venezuela, el mismo castrochavismo al que le chuparon la sangre, hasta que cayó en manos de EU.
Es cierto que EU también le baja la cortina comercial a Canadá, con quien sí comparte sistema político y económico e idioma; y también son vecinos. Pero con Canadá el rompimiento se debe a disputas comerciales por lana, y de aranceles muy específicos.
Además, EU ve el T-MEC como un frente económico anti China. Pero Sheinbaum asistió a una cumbre en España, con mandatarios alineados con China, como Lula, de Brasil y el anfitrión, Pedro Sánchez, quien dos días antes visitó Pekín en busca de instrucciones.
La presidenta mantiene la decisión política tomada por López Obrador, en septiembre de 2023, de integrar a México en el nuevo bloque comunista mundial, creado en La Habana como Grupo de los 77 más China: una alternativa ideológica frente a EU.
El México lopezobradorista escogió bando: Cuba, Rusia, China, Irán, Armenia, Baréin, Indonesia, Eslovaquia, Libia, Arabia Saudí, Tailandia, Emiratos Árabes, Somalia, Hamás. Pero sacándole la lana al país líder del bando contrario. Pues… así está muy difícil.
No se puede silbar y sacar la lengua a la vez. La adolescencia política emocional lopezobradorista cuesta cara.
– Rubén Cortés