La ilusión del Estadio Ciudad de México murió hasta el minuto 101. Esta vez los aficionados mexicanos no se rindieron, al igual que su selección, hasta el último suspiro. No le voltearon la espalda a su equipo y soñaron, por una vez, con machacar a una potencia como Inglaterra. El resultado terminó 3-2 a favor de los europeos, el ‘Aztecazo’ más doloroso de todos.
Pero cuando el silbato final sonó, la afición no abucheó: aplaudió de pie. Y es que esta Selección Mexicana mereció ese aplauso. Gracias por hacernos volver a soñar.
Ni el 2-0 apagó al estadio, que gritó para alzar a los suyos y mantener vivo el sueño de un Mundial histórico. El que respondió fue Julián Quiñones, la estrella mexicana del torneo, con su cuarto gol en la competencia. Ese tanto lo metió a la historia del Tricolor como uno de los tres máximos goleadores mexicanos en Copas del Mundo, empatando a Luis Hernández y Javier Hernández.
La fortaleza histórica de la Selección colapsó en el segundo tiempo, cuando todo se encendía de nuevo. Edson Álvarez, quien entró como reemplazo de César Montes, falló en la marca y Raúl Rangel provocó un penal. Harry Kane no perdonó e hizo el 3-1.
Ahí, la ilusión tambaleó, hasta que se marcó un penal sobre Brian Gutiérrez. Lo pidió el mejor tirador de penales de la Premier League, Raúl Jiménez, e hizo el 3-2 con tiempo suficiente para buscar la remontada.
Inglaterra, rendida físicamente, usó el oficio que te da tener jugadores en las mejores ligas del mundo. México respondió con Guillermo Martínez y Santiago Giménez, que apenas rozaron el balón ante la falta de centros. Los europeos asestaron a México su tercera derrota en el Estadio Ciudad de México en 60 años de existencia.
Un torneo para la historia
Más allá del dolor de la eliminación, este equipo logró lo que ningún otro había conseguido en 40 años: ganar un partido de eliminación directa en un Mundial. La victoria 2-0 sobre Ecuador en dieciseisavos rompió una maldición que parecía eterna.
México terminó invicto en la fase de grupos, liderando su sector con autoridad. La defensa de César Montes y Johan Vásquez fue un muro. Raúl Rangel estableció un récord de minutos sin recibir gol para un portero mexicano. Roberto Alvarado repartió asistencias como nunca antes un mexicano en un Mundial.
La generación del “¿Por qué no?”
Javier Aguirre armó un equipo que creyó. Que presionó alto contra potencias. Que no se achicó cuando iba perdiendo 2-0. Que peleó hasta el último segundo.
Gilberto Mora, con apenas 17 años, demostró que el futuro es brillante. Este era la generación del quizá, del “¿Y si sí?”, del “¿Por qué no?”.
El equipo terminó rendido ante su propio público, lejos de los cuartos de final y, aun así, con su gente apoyando hasta en la derrota.
Lo que dejó el partido y el torneo
🏟️ El Estadio Ciudad de México se despide del Mundial 2026 después de ser sede por tercera vez, con 24 partidos celebrados en ese recinto. En ese inmueble fue campeón Pelé en 1970 y Maradona en 1986. Ningún otro estadio ha tenido tantos juegos mundialistas.
⚽ Julián Quiñones cerró el torneo con cuatro goles, igualando a Luis Hernández y Javier Hernández como máximos goleadores mexicanos en la historia de las Copas del Mundo.
🧤 Raúl Rangel terminó el Mundial con el récord de minutos sin recibir gol para un portero mexicano, aunque los tres tantos ingleses mancharon una actuación que había sido impecable.
🎯 Roberto Alvarado se convirtió en el primer mexicano en registrar tres asistencias en una sola Copa del Mundo.
🌟 Gilberto Mora (17 años) fue la revelación del torneo para México, titular sorpresa que respondió con creces.
México 2-3 Inglaterra
⚽ Julián Quiñones | ⚽ Raúl Jiménez (p)
📍 Estadio Ciudad de México


