Guadalupe Taddei rechazó en mayo una propuesta para establecer reglas claras de fiscalización a las campañas adelantadas hacia las intermedias de 2027 ¿Resultado? Más de 300 morenistas gastan a manos llenas, en campañas adelantadas.
La presidenta del INE (puesta por López Obrador) favorece al partido en el gobierno: y se entiende, pues su familia encabeza la burocracia dorada del gobierno, que le tiene en nómina a hijos, sobrinos, sobrinas, primas, primos. Se les conoce como El Club Taddei.
El desparpajo de Taddei es tal, que nombró como director de Administración del INE a Octavio García González, un empresario que era proveedor del INE, y al que el INE le había pagado contratos por 195 millones de pesos.
Por eso Morena adelantó sus campañas con dinero del cual se desconoce su origen: ya no pensemos en que llega del narco, como acusa EU, sino en que vendría de empresarios y contratistas, a los que después el gobierno otorga contratos a dedo.
EU señaló, la semana pasada, que el Cártel Jalisco Nueva Generación financia campañas políticas en México, con las ganancias del huachicol, a través de redes de lavado de dinero y esquemas de fraude aduanero para desviar recursos.
Desde 2018, el gobierno asigna a dedo obra pública a empresas amigas: de 2018 a 2024, otorgó sin concurso público 8 de cada 10 obras. Es corrupción, si los beneficiados son contratistas que pagan campañas para luego cobrar con cargo al presupuesto.
Sería un destrampe cubierto con dinero de quienes pagan impuestos: y el gobierno obtiene cinco billones de pesos al año por impuestos. Porque no existe eso de “dinero público”, pues los gobiernos no generan dinero: lo obtienen de los impuestos.
La opacidad de la licitación pública a empresas creció con la cancelación de organismos autónomos de transparencia y regulación (INAI, Compranet) para crear la “Transparencia del Pueblo”, dirigida sin apelaciones por el Poder Ejecutivo.
Esto le permite a Morena entregar contratos cada vez más grandes y jugosos, por adjudicación directa, en lugar de concurso público de las empresas interesadas en encargarse de una obra pública, como el AIFA, Tren Maya, Dos Bocas, Tren Transístmico, Megafarmacia.
Sólo de enero a agosto de 2025, fueron otorgados a dedo 52 mil 301 de los 75 mil 717 contratos entregados por el gobierno morenista, que concede a empresarios de su elección personal, el 69% de la obra pública de la nación.
Dejando de lado lo que afirma EU (que el narco paga las campañas), es de estos contratos a dedo que saldría para las campañas adelantadas de Morena que, además de ilegales por ley, son propiciadas por el rechazo del INE establecer reglas de fiscalización.
El INE de El Club Taddei.
– Rubén Cortés