Desechos de nopal se convierten en fertilizante orgánico

Foto: Dirección General de Comunicación Social UNAM

Investigadores de la UNAM, encabezados por Bruno Chávez Vergara, revalorizan los residuos de nopal como fertilizante orgánico mediante digestión anaerobia, con resultados más eficientes que la fertilización convencional en cultivos de Milpa Alta, CDMX.

El estudio mostró que este subproducto incrementa hasta 20% la biomasa y ayuda a restaurar funciones biológicas en suelos expuestos a agroquímicos. “El digestato provee nutrientes a las plantas y también alimenta bacterias y hongos benéficos, emulando lo que ocurre en la naturaleza”, explicó Chávez Vergara.

El proyecto, financiado por la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación de la CDMX, busca sentar bases para el manejo de suelos volcánicos y apoyar la agricultura sustentable. La iniciativa se desarrolla en colaboración con la empresa SUEMA, que administra una planta de procesamiento de nopal en convenio con la alcaldía Milpa Alta.

Los desechos como espinas y orillas, que representan entre 15 y 20% de la verdura, se transforman en un líquido que nutre el suelo con menor demanda hídrica y acelera la maduración de cultivos como la avena forrajera. Tras los primeros resultados, el equipo espera escalar las pruebas con maíz y zanahoria, además de definir la dosis mínima rentable.

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