Inteligencia artificial y vacíos emocionales

Foto: Dirección General de Comunicación Social UNAM

Durante el foro académico organizado por el Centro de Ciencias de la Complejidad (C3) de la UNAM y la Academia Mexicana de Ciencias, especialistas analizaron los dilemas éticos y emocionales tras la rápida adopción masiva de la inteligencia artificial. La investigadora Sarah Abel, del Instituto de Investigaciones Filosóficas, advirtió sobre el desplazamiento de las relaciones personales en favor de estas plataformas comerciales.

La especialista señaló que los algoritmos han sido construidos bajo lógicas de mercado y no de bienestar social. “Es sorprendente escuchar que hay quienes prefieren conversar con ChatGPT que con su pareja, familiares, amistades o médico practicante; lo más triste es observar con qué facilidad esos productos y las empresas detrás han logrado captar nuestra atención colectiva”, planteó Abel, llamando a revalorizar los trabajos de cuidado, salud y educación.

Por su parte, Pedro Salazar Ugarte, del Instituto de Investigaciones Jurídicas, alertó que la IA busca incidir en la afectividad humana ante una crisis global de soledad. “La Organización Mundial de la Salud ha advertido que la humanidad vive una epidemia de soledad y el sucedáneo para ella no están siendo otros seres humanos, sino las máquinas”, sostuvo el académico, señalando la recolección y monetización de datos personales en este proceso.

En el ámbito sanitario, María Elena Medina-Mora Icaza, titular de la Unidad de Apoyo a la Salud Emocional y Psicológica, reveló que siete de cada nueve personas con necesidad de apoyo consultan entornos digitales. Ante este panorama, la exdirectora de la Facultad de Psicología enfatizó la urgencia de regular estos desarrollos tecnológicos para utilizarlos con normas, cuidados y fines éticos dentro de las instituciones educativas.
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