Foto: Gobierno del Estado de Puebla
En una jornada cargada de memoria, identidad y compromiso, el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, encabezó la ceremonia de honores a la bandera en la Secundaria Federal “18 de Marzo” de Acatzingo, su escuela de origen. Acompañado por autoridades de los tres poderes del estado, integrantes de su gabinete y una comunidad estudiantil entusiasta, el mandatario compartió un mensaje emotivo que conectó su historia personal con el valor de la educación pública y el orgullo de ser mexicano.
“Regresar a mi escuela es volver al origen”, expresó Armenta, visiblemente conmovido, al recordar a los maestros que lo guiaron en momentos difíciles. Frente a alumnas y alumnos que portaban con gallardía el lábaro patrio, el gobernador subrayó que la educación es la piedra angular del desarrollo y del patriotismo, y refrendó su compromiso con la institución al anunciar mejoras en infraestructura y el respaldo a través de energías limpias. “Con paneles solares hechos en Puebla, queremos que las escuelas no paguen energía eléctrica con recursos de padres o maestros”, afirmó.
La ceremonia se enmarcó en las conmemoraciones del 215 aniversario de la Independencia de México, y reflejó el espíritu de una Puebla que apuesta por la autosuficiencia, la justicia social y el acceso equitativo a la educación. La directora del plantel, Marilú Moreno, dio la bienvenida a las autoridades con un discurso que destacó el impacto del ejemplo del gobernador en las nuevas generaciones. “Su presencia inspira a nuestras y nuestros estudiantes a creer en el poder de la educación para transformar vidas”, señaló.
El secretario de Educación, Manuel Viveros, informó que ya se concluyó el retiro y colocación de impermeabilizante en más de mil 380 metros cuadrados de techos escolares, así como la construcción de una cisterna y una red pluvial. Las obras presentan un 78 por ciento de avance físico, y próximamente se sumará una cancha de usos múltiples. La inversión supera los 13 millones de pesos, y representa una apuesta clara por el bienestar educativo.
La jornada concluyó con música de la banda de guerra, aplausos de los estudiantes y la inauguración del adoquinamiento de la calle 13 Sur, una obra que mejora la movilidad y embellece el entorno escolar. En este acto sencillo pero profundamente simbólico, se tejieron recuerdos, se sembraron esperanzas y se celebró el poder transformador de la educación pública como motor de identidad, justicia y futuro.

