La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó el Bicentenario del Natalicio de Margarita Maza, reconocida como la primera Embajadora Histórica de México, en un acto que rindió homenaje a todas las mujeres que han sostenido y transformado al país con su lucha cotidiana y extraordinaria.
“Al recordarte, Margarita, también honramos a todas las mujeres, porque en la lucha cotidiana y extraordinaria de ellas, en su entrega y en su memoria, late el corazón eterno de la nación”, expresó la mandataria desde el Museo Panteón de San Fernando, donde montó guardia de honor en la tumba de Margarita Maza y del presidente Benito Juárez García, además de develar una placa conmemorativa.
Sheinbaum recordó que entre 1864 y 1867, desde Nueva York, Margarita defendió la causa republicana frente al poder europeo, convirtiéndose en símbolo de esperanza nacional. “Cuando regresó a México, en 1867, tras la caída del imperio, no volvió simplemente una mujer, regresó un símbolo”, subrayó.
La ceremonia contó con la presencia de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina; la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez; los titulares de Marina, Defensa y Relaciones Exteriores; así como descendientes de la familia Juárez Maza.
Brugada destacó que, por primera vez en la historia, una mujer Presidenta reconoce a otra, gesto que repara la memoria histórica y abre espacios para visibilizar a las mujeres en la vida pública. La historiadora del INEHRM, Tamara Gabriela Aranda Ramos, recordó que Margarita fue perseguida por el régimen de Santa Anna y desde el exilio colaboró con Matías Romero en la defensa diplomática de México.
El homenaje incluyó también la participación de Sofía Gamio Sánchez Juárez, descendiente de la familia Juárez Maza, y de las secretarias de Cultura y de Mujeres, además del director del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas.


