Ciencias forenses: ciencia, memoria y justicia

Foto: Dirección General de Comunicación Social UNAM

Las ciencias forenses fueron reconocidas como una disciplina que une el rigor científico con la sensibilidad humanística, durante el VII Congreso de Ciencias Forenses organizado por la Escuela Nacional de Ciencias Forenses (ENaCiF)con apoyo de la Facultad de Derecho (FD) de la UNAM. En el encuentro, especialistas coincidieron en que esta área del conocimiento es clave para fortalecer la administración de justicia en México.

“Son el ejemplo perfecto de cómo el trabajo interdisciplinario científico se une a lo humanístico y da resultados que el mundo requiere”, afirmó Patricia Dolores Dávila Aranda, secretaria General de la UNAM, al inaugurar el evento. Acompañada por Mario Luis Fuentes Alcalá, presidente del Patronato Universitario y titular de la Cátedra Extraordinaria de Trata de Personas; Sonia Venegas Álvarez, directora de la FD; y Zoraida García Castillo, directora de la ENaCiF, Dávila Aranda subrayó que este campo juega un papel importante en la Universidad y en el país.

Durante el Congreso, al que se inscribieron casi 500 personas, participaron especialistas de universidades de Zacatecas, Veracruz, Estado de México, Oaxaca, del Instituto Politécnico Nacional, así como de instituciones académicas de España y Colombia. La directora Zoraida García destacó que el evento permite que “jóvenes, maestras y maestros se unan para pensar en conjunto viendo un planeta con esperanza”.

En su intervención, Mario Luis Fuentes señaló que la ciencia forense es “una práctica de memoria colectiva que transforma el conocimiento en conciencia, reconstruye con pasión y, sobre todo, resistencia, rebeldía, enojo, asombro de un país que no debería tener delitos como la desaparición de personas”. El economista agregó que estamos en un proceso de “señalar, nombrar y restituir las huellas, recuperar la presencia y volver a decirnos: esto ocurrió, pero no puede volverse a repetir”. Para él, cada identificación es una forma de resistir al olvido, y los informes forenses son actos de memoria que deben asumirse como “una práctica de la verdad y el compromiso”.

Ante estudiantes reunidos en el Auditorio Ius Semper Loquitur, Sonia Venegas Álvarez remarcó que las ciencias forenses son “un pilar en la administración de justicia en un momento en que el derecho contemporáneo exige pruebas con valor científico y respeto irrestricto a las garantías fundamentales”. Aseguró que cada análisis técnico y reconstrucción de hechos representa “un acto de responsabilidad frente a la verdad”, y que la formación de especialistas con sensibilidad jurídica y conciencia ética ha permitido fortalecer la confianza en los procesos judiciales y en las instituciones.

Por su parte, Nashieli Ramírez Hernández, titular de la Secretaría de la Contraloría General de la Ciudad de México, destacó que el Congreso convocó a “una comunidad profundamente comprometida con la justicia humana”. En su mensaje, subrayó que pensar las ciencias forenses implica priorizar la dignidad humana. “Se trata de un acto de responsabilidad ética; la elaboración de un dictamen devuelve sentido, es un ejercicio de memoria que implica también escuchar y acompañar”, afirmó. Por ello, consideró necesario promover “un derecho riguroso y práctico”.

También estuvo presente Luis Rodríguez Manzanera, investigador emérito del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores, quien participó en los intercambios de ideas sobre el papel de las ciencias forenses en el país.

El Congreso dejó claro que esta disciplina no sólo aporta evidencia técnica, sino que también construye puentes entre la verdad, la justicia y la memoria colectiva. En palabras de sus participantes, se trata de una ciencia que escucha, reconstruye y acompaña.

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