Foto: Dirección General de Comunicación Social UNAM
Un equipo de científicos de la UNAM y de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí fue seleccionado para participar en las investigaciones del nuevo Telescopio Espacial Nancy Grace Roman de la NASA. La delegación mexicana, coordinada por el investigador Octavio Valenzuela Tijerino, desarrollará herramientas de inteligencia artificial para interpretar la inmensa cantidad de datos transmitidos desde el espacio.
El objetivo principal del proyecto es estudiar la materia oscura, un componente invisible que constituye aproximadamente el 85 por ciento de la materia del universo. Para lograrlo, los astrónomos analizarán la deformación del espacio-tiempo mediante lentes gravitacionales, un fenómeno que permite calcular la masa real de las galaxias a partir de las distorsiones que sufre la luz a su paso.
La estudiante de maestría Regina Ramírez Ibáñez explicó que este efecto desvía los rayos luminosos y permite pesarlos con precisión. “Nos llegan imágenes con distorsión y multiplicidad, pero somos capaces de inferir cuál fue la distribución de materia que pudo distorsionar el espacio”, detalló sobre el método para mapear las estructuras cósmicas.
Por su parte, el investigador José Antonio de Diego Onsurbe destacó que el instrumento principal del telescopio posee un campo de visión 100 veces mayor que el del histórico Hubble. “Permite pasar de estudiar unos pocos objetos excepcionales a comparar poblaciones inmensas de galaxias, estrellas y planetas”, enfatizó al señalar que el telescopio también realizará un censo de exoplanetas mediante tecnología de eclipses artificiales.
Finalmente, el estudiante de doctorado Juan de Dios Rojas Olvera reiteró que evaluar la composición del cosmos a escalas reducidas ayudará a definir la naturaleza fundamental de esta masa invisible. Con este avance, la UNAM se posiciona a la vanguardia internacional en la interpretación de datos astronómicos de última generación.

