Cocinas comunitarias, patrimonio vivo

Foto: Coordinación de Comunicación Social Senado de la República

La Comisión Permanente del Congreso de la Unión destacó la importancia de preservar cocinas, comedores y huertos comunitarios en pueblos indígenas y afromexicanos, al considerar que estos espacios atienden necesidades alimentarias y mantienen prácticas agroecológicas que forman parte de la riqueza cultural.

Las y los legisladores subrayaron que estas acciones no sólo garantizan el derecho a una alimentación nutritiva, suficiente y culturalmente adecuada, sino que también rescatan tradiciones culinarias, semillas nativas y formas propias de organización comunitaria.

Por ello, exhortaron a los gobiernos de las 32 entidades federativas a fortalecer el uso de cocinas tradicionales, comedores y huertos comunitarios. En el dictamen aprobado, señalaron que los huertos pueden impulsar la autosuficiencia alimentaria, reducir costos, promover dietas saludables y recuperar prácticas agrícolas tradicionales.

“Su impulso debe considerarse parte integral de una política pública orientada a la justicia social, la soberanía alimentaria y el reconocimiento efectivo de los derechos de los pueblos indígenas y afromexicanos”, precisaron en el documento.

Explicaron que fomentar estas políticas representa una vía para mejorar las condiciones de vida, el bienestar común y fortalecer las economías locales.

Actualmente, el Gobierno federal, a través del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), opera casas y comedores comunitarios mediante el Programa de Apoyo a la Educación Indígena, que brinda alimentación y hospedaje a cerca de 84 mil niñas, niños, adolescentes y jóvenes indígenas.

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