En un hecho histórico, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo entregó por primera vez títulos de concesión de agua a los municipios de Tijuana, Rosarito, Mexicali, Tecate y Ensenada, en el marco del Día Mundial del Agua. A través de un enlace desde Palacio Nacional, destacó que la nueva Ley Nacional de Aguas busca terminar con los privilegios y garantizar justicia hídrica.
“La nueva Ley de Aguas tuvo entre otras razones, quizá su principal, acabar con los privilegios a la hora de cerrar la transmisión de derechos del agua”, enfatizó durante la conferencia matutina.
La mandataria explicó que anteriormente los municipios tenían que pagar a un Distrito de Riego que ya no sembraba, pero recibía hasta 200 millones de pesos anuales por vender agua a las ciudades. Con la nueva ley, los recursos regresan al pueblo mediante obra pública y se asegura el suministro para los próximos 30 años.
El director general de Conagua, Efraín Morales López, señaló que la reforma elimina transmisiones entre particulares, combate el mercado negro del agua y reconoce sistemas comunitarios en ejidos y pueblos indígenas. Informó que en los últimos cinco años los municipios de Baja California pagaron 531 millones de pesos por el recurso, gasto que ahora se elimina.
El subdirector de Infraestructura Hidroagrícola, Aarón Mastache Mondragón, precisó que los títulos garantizan el abasto presente y futuro. Además, Morales López destacó que las reformas han incrementado la recaudación en 3 mil 500 millones de pesos, con una meta de 6 mil 300 mdp para 2026, y se han realizado más de 9 mil trámites en beneficio de pequeños productores.
La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, celebró la medida como una noticia histórica que pone fin a la incertidumbre y abre una era de justicia hídrica: “Se devuelve al pueblo de México lo que es suyo”, afirmó.


