Foto: Dirección General de Comunicación Social UNAM
El reconocido economista Dani Rodrik, profesor de Economía Política en la Universidad de Harvard, ofreció la conferencia “Shared prosperity in a fractured world” en la Facultad de Economía de la UNAM, tras ser investido con el doctorado honoris causa por la institución. Ante estudiantes y académicos, planteó que es posible alcanzar un crecimiento más sostenible y con mayores beneficios a largo plazo mediante la creación de nuevos y mejores trabajos, así como oportunidades más amplias para la sociedad.
Rodrik subrayó que el mundo enfrenta múltiples fracturas: nacionalismos, negación del cambio climático y políticas obsoletas que agravan la situación. Sin embargo, su mensaje es optimista. “Creo que podemos realizar cambios y alcanzar un balance en el trilema”, afirmó, en referencia a su teoría clásica de la globalización, que sostiene que un Estado no puede mantener simultáneamente globalización plena, soberanía nacional y democracia.
El economista destacó que una de las primeras condiciones para restaurar la prosperidad es impulsar nuevas formas de colaboración público-privada, como la transición hacia energías renovables e industrias verdes, además de fomentar cambios estructurales en distintos sectores económicos. “No se trata solo de que la gente tenga acceso a un servicio de salud o un bono, sino de que el trabajo sea bueno”, enfatizó al hablar de la importancia de fortalecer a la clase media.
Rodrik explicó que los buenos empleos deben generarse en áreas como la agricultura con modelos innovadores de cultivo, la transición verde mediante nuevas tecnologías y el aprendizaje de habilidades en servicios digitales. También señaló la necesidad de apoyar tanto a grandes empresas como a micro y medianas compañías, con capacitación, acceso a tecnologías y servicios integrales que potencien su productividad.
En este sentido, llamó a construir una nueva política industrial, que vaya más allá de impuestos y subsidios, y que incluya un portafolio de servicios de negocios como marketing, asistencia tecnológica, entrenamiento personalizado e incentivos para la incorporación de nuevas tecnologías. “No es algo que se pueda generar apretando un botón o siguiendo un modelo específico. Puede ser lento, pero siempre genera mayores beneficios a largo plazo”, puntualizó.
La directora de la Facultad de Economía, Lorena Rodríguez León, resaltó que la UNAM lo distinguió por sus reflexiones sobre los desafíos del siglo XXI. “Su voz es una de las más influyentes en la economía y confirma el compromiso de la Universidad con el pensamiento crítico, la justicia global y el futuro de la humanidad”, expresó.
Rodrik, autor de teorías como el trilema de la globalización, recordó que recibir este reconocimiento es un honor. “No necesito decirles que esta institución en América Latina es la más influyente, con una gran riqueza intelectual, y me siento muy honrado de ser ahora parte de esta tradición”, dijo.


