Foto: Gobierno del Estado de Yucatán
El teatro Armando Manzanero se transformó en un epicentro de energía juvenil, diversidad y empoderamiento femenino con la presentación de Emjay, una de las voces más frescas del trap mexicano, quien llegó a Mérida como parte de su tour Me estoy volviendo loca y del Otoño Cultural 2025, organizado por la Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta).
Desde el primer saludo de la artista, el público respondió con entusiasmo. Las y los asistentes, en su mayoría jóvenes, se levantaron de sus asientos para corear cada canción, creando un ambiente de conexión inmediata. “Gracias por estar aquí, esta noche es para ustedes”, expresó Emjay, provocando una ovación que marcó el inicio de una velada inolvidable.
El concierto, parte de su primera gira nacional y de la promoción de su segundo álbum, estuvo cargado de mensajes de empoderamiento, con letras que reivindican la fuerza femenina dentro del movimiento urbano. Emjay fusionó el trap con géneros como el electropop, hyperpop y techno, mostrando una propuesta sonora audaz y contemporánea.
El encargado de abrir la noche fue el yucateco Flxbabu, quien con su estilo emergente recibió una cálida respuesta del público. Su participación confirmó el interés por impulsar nuevos talentos locales en escenarios de gran visibilidad.
Entre la audiencia, el estilo girl-boss se hizo presente en atuendos, actitud y energía. Canciones como “La jefa del triple 4”, “Toxic”, “Cachos de mí”, “Como antes”, “Drama doll” y “Dime qué hago” fueron coreadas con fuerza, convirtiendo cada verso en un grito colectivo de identidad y emoción.
La estética urbana, los tonos metálicos y los atuendos oscuros dominaron el ambiente, mientras el público permanecía de pie, bailando incluso entre los pasillos. “Esta noche es para celebrar quiénes somos, sin miedo, con fuerza y con ritmo”, dijo Emjay, reafirmando el espíritu del encuentro.
La presentación de Emjay refleja el compromiso del Gobierno del Estado, a través de la Sedeculta, de acercar al público joven a propuestas musicales contemporáneas y de brindar espacios a las voces femeninas que están transformando la escena musical mexicana. El concierto dejó una huella sonora y emocional en el Armando Manzanero, sumando un capítulo vibrante al calendario cultural de Yucatán.

