Foto: Dirección General de Comunicación Social UNAM
La Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán de la UNAM puso en marcha el programa preventivo “IntegrAcción”, diseñado para fortalecer el bienestar emocional de su comunidad universitaria, especialmente del alumnado. A través de actividades breves, dinámicas y grupales, se busca fomentar la vinculación entre estudiantes, profesorado y personal orientador, en un ambiente de respeto y compañerismo.
La iniciativa es coordinada por los departamentos de Orientación Psicológica y Pedagógica (DOPyP) y de Actividades Deportivas y Recreativas (DADyR), dirigidos por Gerardo Ismael Ramírez Godínez y Óscar Alfonso Orduño Yáñez, respectivamente. En entrevista, Ramírez explicó que los jóvenes enfrentan escenarios complejos de incertidumbre, como presión académica, violencia, consumo de sustancias, acoso escolar y aislamiento, factores que afectan su desarrollo personal y profesional.
“Queremos generar un cambio significativo en cómo nos percibimos como miembros de esta gran comunidad. Acérquense a nosotros ante cualquier duda, podemos actuar en conjunto”, expresó Ramírez, al destacar que el programa busca crear espacios seguros y receptivos para atender las inquietudes de la comunidad.
Las actividades incluyen pausas activas en las aulas, con ejercicios de integración que promueven la sana convivencia, así como intervenciones grupales en las explanadas de los Campos Uno y Cuatro. Además, el DOPyP trabaja en el desarrollo de un curso de primeros auxilios psicológicos, como parte de su compromiso con la atención emocional.
Ramírez también señaló que el impacto de la tecnología en la interacción social ha generado nuevas formas de aislamiento entre las juventudes. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), al menos uno de cada cinco jóvenes se siente solo o aislado, lo que refuerza la necesidad de programas como “IntegrAcción”.
Estas acciones se suman a los esfuerzos previos de la FES Cuautitlán, como los programas “Metanoia”, creado por la FES Iztacala, y “Apoyo a la Tutoría”, que han mostrado resultados positivos en la atención psicológica y pedagógica. Con este enfoque integral, la Facultad reafirma su compromiso de acompañar a su comunidad en el desarrollo de habilidades emocionales, sociales y académicas, en un entorno de cuidado colectivo.


