Foto: Quadratin Michoacán
Grecia Quiroz, alcaldesa interina de Uruapan, habló públicamente sobre su esposo Carlos Manzo, asesinado recientemente, y lo retrató como un hombre con una visión clara y un espíritu indomable. En una emotiva conversación con la periodista Adela Micha, Quiroz reveló que Manzo era testarudo, necio y confrontativo, pero que esas cualidades lo hacían fuerte y coherente, capaz de defender sus ideales sin medias tintas.
Recordó con nostalgia cómo él decía frases como “prefiero morir haciendo el bien que vivir arrodillado ante quienes hacen daño”, reflejando un compromiso profundo con la justicia y un sentido de misión pública. Según Quiroz, sus aspiraciones iban mucho más allá del municipio: creía sinceramente que podía llegar a ser gobernador o incluso presidente, guiado por su convicción de generar un cambio real.
Quiroz también resaltó la cercanía que su esposo tenía con la población. No gustaba de intermediarios y prefería escuchar directamente a la gente. Esta autenticidad y su capacidad para conectar le ganaron el cariño de muchos habitantes de Uruapan y consolidaron su imagen como un líder accesible y comprometido.
En cuanto a su familia, Quiroz compartió su dolor por la pérdida y su preocupación por cómo explicar lo sucedido a sus hijos, quienes son aún pequeños. También mencionó que visita con frecuencia el lugar de trabajo que Manzo usaba para reflexionar, como un modo simbólico de mantener vivo su legado.
Finalmente, Grecia expresó que su pareja no buscaba el poder solo por ambición, sino por convicción: su proyecto político estaba motivado por un deseo genuino de justicia, de servicio a la gente y de transformar su entorno desde lo local.

