Foto: Coordinación de Comunicación Social Cámara de Diputados
En el inicio de la sesión presencial de la LXVI Legislatura, bajo la convocatoria “Las lenguas toman la tribuna”, la joven Elena Luna Girón, hablante de tzeltal, expresó que hablar su lengua, cantar, orar y danzar no significa mirar al pasado, sino “seguir caminando con dignidad hacia el futuro”.
“Defender nuestra lengua y nuestra fe es defender el corazón de nuestro pueblo. Es mantener viva la conexión con lo más puro, con lo más antiguo, con lo más sagrado”, señaló ante el Pleno.
Luna Girón subrayó que hablar una lengua indígena es hablar desde el alma de un pueblo, pues “nuestra lengua viene desde el vientre de la madre, desde ese primer sonido que escuchamos antes de nacer, el ritmo del corazón que nos acompaña toda la vida”.
Destacó que la comunicación en lenguas originarias también es un diálogo con la naturaleza: “Es una forma de decirle al río que lo cuidamos; al viento, que lo escuchamos; al maíz, que lo honramos, y al fuego, que le agradecemos por su calor”.
La joven chiapaneca enfatizó que su espiritualidad no es superstición, sino una conexión profunda con lo divino y lo místico, transmitida a través de la lengua, la música y las oraciones heredadas de sus abuelos. “En cada nota de nuestra música y en cada palabra de nuestros rezos vive una conversación sagrada con la naturaleza, con lo divino, con lo que somos”, afirmó.
Pidió respeto a la fe, a los usos y costumbres y a las formas de ver el mundo de los pueblos indígenas, pues en esa diversidad está la grandeza de México. “Nuestra espiritualidad no compite con ninguna religión, la complementa. Nos enseña que el respeto a la vida, al agua, al sol y a la tierra también es una forma de rezar”, puntualizó.
Agradeció al Congreso de la Unión, a diputadas y diputados federales, así como a la presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, y al diputado Sergio Gutiérrez Luna, por permitirle hablar en su lengua materna.
La presidenta de la Mesa Directiva informó que Elena Luna Girón es estudiante de Ciencias Políticas y Administración Pública en la Universidad UTEL, y complementa su formación con actividades productivas como la siembra de maíz y frijol, la ganadería y la elaboración de artesanías tradicionales. Además, ha participado en espacios juveniles de diálogo e incidencia, promoviendo la representación de las juventudes indígenas.


