En los Valles Centrales de Oaxaca se localizó la Tumba 10 de Huitzo, un hallazgo que la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, calificó como “el descubrimiento arqueológico más relevante de la última década en México por el nivel de conservación e información que aporta. Es algo extraordinario, orgullo de los mexicanos, grandeza de México”. El anuncio se realizó durante la conferencia matutina Las mañaneras del pueblo en la Base Aeronaval de Veracruz.
De acuerdo con la Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el descubrimiento fue posible gracias a una denuncia anónima por saqueo realizada en 2025. La tumba, perteneciente a la cultura zapoteca del clásico tardío (600 d.C.), destaca por su arquitectura monumental y por los elementos simbólicos que la decoran.
En la entrada se encuentra la figura de un búho, símbolo de la noche y la muerte en la cosmovisión zapoteca, cuyo pico cubre el rostro estucado y pintado de un señor zapoteca, posible retrato del antepasado al que estuvo dedicada la tumba y al que sus descendientes recurrían como intercesor con las divinidades.
El sitio está bajo resguardo del Gobierno de México y de un equipo interdisciplinario del Centro INAH Oaxaca, que trabaja en su registro, restauración y conservación. Además, se realizan estudios arqueológicos, epigráficos y de antropología física sobre fragmentos de huesos encontrados en el lugar.
Este hallazgo refuerza la importancia de Oaxaca como territorio de gran riqueza cultural y arqueológica, y representa un aporte invaluable para el conocimiento de la historia y tradiciones de los pueblos originarios de México.

