Foto: Dirección General de Comunicación Social UNAM
Conservar los sitios geológicos más valiosos de México, aquellos que guardan la memoria de la Tierra en sus rocas, minerales, fósiles, suelos y formas del relieve, es el objetivo central de una iniciativa que busca fortalecer el concepto de patrimonio geológico y acercarlo a la sociedad. Este esfuerzo, que combina investigación, educación y participación comunitaria, está siendo impulsado por Elizabeth Castañeda Bastida, estudiante de doctorado en Ciencias de la Tierra; Gerardo Aguirre Díaz, investigador del Instituto de Geociencias; y Carles Canet Miquel, investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM.
Los tres especialistas trabajan en el establecimiento del capítulo México de la Asociación Internacional para la Conservación del Patrimonio Geológico (ProGEO), organización afiliada a la Unión Internacional de Ciencias Geológicas (IUGS) y a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), la instancia medioambiental más grande del mundo. “Proteger el patrimonio geológico es relevante para la academia, pues se aborda a través de una investigación verdaderamente transdisciplinaria y con responsabilidad social; pero aún lo es más para las comunidades locales que custodian esas riquezas naturales, así como para los visitantes, turistas y aficionados que, al aprender y sensibilizarse sobre estos sitios, promueven su preservación y la economía local”, afirmó Canet Miquel.
El presidente de ProGEO, el paleontólogo inglés Kevin Page, visitó la UNAM y ofreció conferencias en el Instituto de Geología y en el Instituto de Geociencias de Juriquilla, Querétaro, para acompañar este proceso. “La propuesta es que un grupo de voluntarios genere las condiciones para crear un grupo nacional en armonía con los estatutos de ProGEO. Se necesita una masa crítica y establecer un reglamento para que, cuando se formalice, arranque un proceso transparente y democrático, abierto a la participación de científicas y científicos, activistas y personas de las comunidades locales”, explicó Canet Miquel.
La iniciativa busca que los sitios de patrimonio geológico puedan protegerse y, al mismo tiempo, ser disfrutados por las personas mediante visitas responsables. Para ello se plantean medidas técnicas como pasarelas, senderos delimitados, miradores y señalización educativa que permitan observar sin dañar. La interpretación del patrimonio, a través de paneles físicos y recursos digitales, es considerada clave para sensibilizar a los visitantes y fomentar su conservación.
La UICN reconoce la importancia de la conservación basada en la comunidad, que se convierte en un complemento o alternativa a la legislación ambiental. “El patrimonio es para la gente, no para una élite ni para establecer un santuario de conservación”, reiteró Canet Miquel, subrayando que la educación ambiental es una herramienta poderosa para despertar interés y solidaridad.
La UNAM ya ofrece cursos especializados en la Escuela Nacional de Ciencias de la Tierra y tesis transdisciplinarias en el Posgrado en Ciencias de la Tierra, orientadas a la geodiversidad y el patrimonio geológico. Con estas bases académicas y el trabajo conjunto con comunidades locales, se espera que en un año quede establecido el capítulo México de ProGEO.
La ciudadanía puede sumarse a esta iniciativa y participar en la conservación del patrimonio geológico nacional a través de la página oficial: https://www.progeo.ngo/.
