Durante la sesión de análisis del primer informe de gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la senadora Edith López Hernández presentó un posicionamiento enfático sobre los avances en política social, destacando el giro profundo que ha tomado el gobierno al colocar en el centro a los sectores históricamente excluidos. “Este gobierno ha emprendido un cambio profundo, poniendo en el centro a quienes durante el neoliberalismo habíamos sido olvidados: las mujeres, las juventudes, las personas con discapacidad, las y los trabajadores, los adultos mayores, pero sobre todo los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanos”, expresó.
Con cifras contundentes, la senadora subrayó que hoy se destinan más de 835 mil millones de pesos a programas sociales, casi siete veces más que en 2018. Este esfuerzo, dijo, se traduce en derechos garantizados desde la Constitución, y en acciones concretas que saldan una deuda histórica con los pueblos originarios.
Uno de los avances más significativos es la consolidación del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos, que entrega recursos directamente a las comunidades, sin intermediarios. Además, conforme a los lineamientos de operación, son las mujeres quienes ocupan las tesorerías comunitarias, fortaleciendo su voz y decisión en el manejo del presupuesto. “Esto es un acto de justicia histórica y de participación activa comunitaria”, afirmó.
La senadora también celebró el avance en el reconocimiento constitucional de los pueblos indígenas y afromexicanos como sujetos de derecho público, con libre determinación, personalidad jurídica y patrimonio propio. A esto se suman 17 planes de justicia en marcha, que responden a demandas históricas en materia de educación, salud y producción. En este último rubro, más de un millón de productores indígenas reciben apoyos directos para sembrar, cultivar y sostener la vida en los territorios.
“No puede haber justicia social sin saldar la deuda histórica con los pueblos indígenas y afromexicanos”, reiteró Edith López Hernández, al reconocer que aún existen grandes desafíos, pero que el rumbo es claro: continuar con la reducción histórica de la pobreza y construir un país incluyente de derechos, donde las comunidades originarias no solo sean escuchadas, sino que ejerzan plenamente su cultura, dignidad y libre determinación.
Al cerrar su intervención, la senadora refrendó el compromiso de su grupo parlamentario con la transformación social que encabeza la Presidenta. “Nunca más un México sin sus pueblos indígenas y afromexicanos. ¡Viva México! ¡Viva México! ¡Viva México!”, concluyó.
