Foto: Dirección General de Comunicación Social UNAM
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) cumple 75 años de presencia en México, un legado que el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, calificó como “patrimonio intelectual que la región no puede darse el lujo de desperdiciar”.
En el Senado de la República, acompañado por el secretario ejecutivo de la CEPAL, José Manuel Salazar-Xirinachs, el rector recordó que el organismo reveló que América Latina podía seguir siendo pobre aun creciendo y exportando, lo que sigue siendo el núcleo del problema de desarrollo regional.
Salazar-Xirinachs dictó la conferencia “Repensar el Desarrollo en un Mundo en Ruptura”, donde afirmó: “El futuro de la región no se construirá únicamente reaccionando a las rupturas, sino ampliando nuestros márgenes de acción y fortaleciendo nuestras capacidades”.
En su conferencia magistral, Lomelí expuso que el estructuralismo cepalino es una ruptura epistemológica que demuestra que el sistema económico mundial no puede analizarse con categorías diseñadas para las economías del centro. Señaló que hoy el reto se manifiesta en el deterioro de los términos de intercambio y en la concentración de rentas tecnológicas en países que controlan plataformas digitales, inteligencia artificial y transición energética.
El encuentro fue moderado por el senador Emmanuel Reyes Carmona y contó con comentarios de Amalia García, Graciela Márquez Colín, Raquel Serur Smeke y Jorge Mario Martínez-Piva, quienes coincidieron en la necesidad de actualizar el análisis estructuralista para enfrentar las nuevas asimetrías digitales y energéticas, fortalecer coaliciones políticas y construir un orden mundial más justo.