La Universidad como conquista colectiva

Foto: Dirección General de Comunicación Social UNAM

La apertura del ciclo escolar 2025–2026 en la Universidad Nacional Autónoma de México fue mucho más que una ceremonia institucional. Fue un acto de reafirmación del papel que juega la educación superior pública en la construcción de un país más justo, más informado y más incluyente. En el Salón Juárez del Centro Cultural Universitario Tlatelolco, el rector Leonardo Lomelí Vanegas recibió a las y los nuevos estudiantes con un llamado a la reflexión y al compromiso. “La educación superior no puede reducirse a un catálogo de competencias para el mercado laboral; formar nuevas generaciones requiere educar ciudadanas y ciudadanos capaces de participar en la vida democrática, de defender la verdad frente a la desinformación y de trabajar con otros para diseñar estrategias incluyentes”, expresó.

Ante un auditorio lleno de jóvenes que inician su camino en el bachillerato y la licenciatura, el rector subrayó que la autonomía universitaria es el pilar que permite a la UNAM ejercer la libertad académica, buscar la verdad y servir al país. “Es el corazón de la educación superior pública, y nos guía siempre por el bienestar común y la justicia”, afirmó. En un contexto global marcado por transformaciones tecnológicas, tensiones geopolíticas y crisis socioambientales, Lomelí Vanegas insistió en que las universidades deben imaginar nuevas formas de convivencia, fomentar el pensamiento crítico y ensayar soluciones a los grandes desafíos del presente.

Uno de los puntos más destacados fue el papel de la UNAM como catalizador de la movilidad social. El rector reveló que casi nueve de cada diez estudiantes provienen de familias con ingresos menores a cuatro salarios mínimos, y más de la mitad son los primeros en sus hogares en acceder a la educación superior. “El ejercicio pleno de este derecho es la ruta más eficiente para superar las barreras socioeconómicas”, dijo, acompañado por Renato González Mello, presidente de la Junta de Gobierno; Mario Luis Fuentes Alcalá, presidente del Patronato Universitario; y Patricia Dolores Dávila Aranda, secretaria General de la Universidad.

Para garantizar igualdad de oportunidades, la UNAM otorgó 302 mil becas y apoyos en el último año escolar, beneficiando a más del 80 por ciento del estudiantado. Entre ellas destaca la Beca Ifigenia Martínez–Apoyo para la Alimentación, dirigida a cuatro mil 200 jóvenes en situación de vulnerabilidad. “Esta iniciativa apoya directamente a quienes enfrentan riesgos de rezago y abandono escolar, reafirmando que buscamos estimular una formación integral y equitativa”, explicó el rector.

La ceremonia también fue espacio para escuchar voces que encarnan el espíritu universitario. El investigador emérito Juan Pedro Laclette San Román recordó que entrar a la Universidad es sumarse a una historia de lucha, pensamiento crítico y compromiso social. “La Universidad es comunidad entre seres humanos, es amistad y solidaridad”, dijo, invitando a las y los jóvenes a vivir plenamente su experiencia universitaria.

Entre los nuevos ingresos, Lizette Jacqueline Cruz Gómez, estudiante de Ingeniería Aeroespacial en la Facultad de Ingeniería, compartió su historia de esfuerzo y perseverancia. Con un examen de selección perfecto, se convirtió en la primera universitaria de su familia. “Que nuestro origen no sea un obstáculo ni una limitante, sino un motivo de orgullo que nos fortalezca y nos recuerde de dónde venimos”, expresó con emoción.

También José Eduardo Alonso Martínez, alumno del plantel 5 “José Vasconcelos” de la Escuela Nacional Preparatoria, celebró su ingreso con un mensaje de esperanza. “Si yo pude lograrlo, todos pueden hacerlo. Todo es posible”, dijo, tras relatar cómo superó un primer intento fallido en el examen de admisión gracias a la perseverancia.

La ceremonia contó con la presencia de exrectores como Francisco Barnés de Castro, José Narro Robles y Enrique Graue Wiechers, así como de autoridades universitarias, entre ellas Fernando Macedo Chagolla, secretario de Servicio y Atención a la Comunidad Universitaria, y Bertha Guadalupe Rodríguez Sámano, secretaria General del Comité Ejecutivo de la AAPAUNAM.

Con este acto, la UNAM no solo dio inicio a un nuevo ciclo escolar. Reafirmó su vocación como espacio de libertad, conocimiento y transformación, donde cada estudiante es protagonista de una historia colectiva que sigue escribiéndose día con día.

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