Foto: Coordinación de Comunicación Social Cámara de Diputados
En la sesión matutina de este martes, como parte de la convocatoria “Las lenguas toman la tribuna”, la ciudadana Rosa Elena Martínez García, hablante de lengua mazateca, alzó la voz en nombre de quienes han sostenido por siglos el corazón cultural de México: los pueblos indígenas y afromexicanos. Desde la tribuna de la Cámara de Diputados, pidió a legisladoras y legisladores voltear la mirada hacia las comunidades originarias, reconociendo no solo su presencia, sino su derecho a una vida digna.
“Hoy levanté la voz no solo en mi nombre, sino de quienes desde hace siglos sostienen el corazón cultural de este país”, expresó Martínez García, originaria del Barrio Llano Árbol de Mora Patio Iglesia, en el municipio de Huautla de Jiménez, Oaxaca. En su mensaje, subrayó que México no puede entenderse sin su raíz indígena, sus lenguas, su cosmovisión, su flora, fauna y tradiciones. “Nos recuerdan de dónde venimos y hacia dónde podríamos regresar como nación”, dijo.
Relató que al migrar a la capital en busca de mejores oportunidades, muchas personas indígenas enfrentan indiferencia, desigualdad y discriminación, sin dejar atrás la dignidad que les da su tierra y sus raíces. “Caminamos en las calles vendiendo nuestras artesanías, ofreciendo nuestros trabajos cotidianos, llevando a cuestas no solo a nuestros hijos sino siglos de historia. Y, aun así, somos relegados”, denunció.
Martínez García cuestionó si no son los pueblos originarios quienes han custodiado el maíz, el café, el frijol, las plantas medicinales, los cantos y danzas que identifican a México en el mundo, y si no es su sabiduría la que ha permitido conservar las raíces del país. “Ya basta de invisibilizarnos”, exigió.
Pidió que los programas sociales no se queden en promesas, que la educación respete y preserve las lenguas indígenas, y que la salud y la vivienda sean para todos, sin importar el origen. “En la sociedad, a cada uno de nosotros nos toca romper el silencio de la indiferencia”, afirmó.
También hizo un llamado para que la gran ciudad no sea un lugar de olvido, sino de encuentro y respeto. “Que el México que presume su cultura también abrace a quienes la mantienen viva, porque solo cuando el rostro indígena sea reconocido como parte esencial de nuestro país, México será verdaderamente justo y completo”, concluyó.
La presidenta de la Mesa Directiva, diputada Kenia López Rabadán, reconoció la participación de Rosa Elena Martínez García, destacando su trayectoria como consultora en la empresa Immunotec y su labor en la organización “Naciones Indígenas en Movimiento”, donde colabora en proyectos a favor de personas indígenas residentes en la Ciudad de México. También informó que cursó estudios de nivel medio superior en el Colegio de Bachilleres, plantel 13, en su localidad.
La sesión cerró con el anuncio de que las iniciativas y proposiciones del orden del día serán canalizadas a las comisiones correspondientes, y se dio paso a la sesión ordinaria vespertina en modalidad presencial. La participación de Rosa Elena Martínez García reafirma el valor de abrir espacios institucionales para las voces indígenas, que siguen vivas, firmes y necesarias en la construcción de un México más justo.

