Foto: Coordinación de Comunicación Social Cámara de Diputados
Durante su participación en la iniciativa “Las lenguas toman la tribuna”, Verónica Liliana Bautista Hernández fue clara: “Hoy, desde esta tribuna, no pedimos reconocimiento, exigimos responsabilidad, exigimos que las lenguas de este país dejen de ser tratadas como patrimonio folclórico y sean asumidas como lo que son: lenguas vivas, con derechos, con presente y con futuro. Cada lengua, cada persona y cada pensamiento tiene derecho a existir”.
La antropóloga social señaló que hablar de lenguas originarias en el Congreso no puede quedarse en un acto simbólico mientras siguen desapareciendo en silencio. “Vengo a hablar desde mi lengua, desde la voz que me dio la tierra, desde la memoria de quienes me enseñaron a nombrar el mundo. Vengo a ejercer un derecho que se nos ha negado por siglos: hablar y pensar en nuestra propia lengua”, expresó.
Criticó que las políticas públicas en materia lingüística han fallado al diseñarse desde escritorios lejanos y no desde los territorios. “Se nos ha enseñado que, para acceder a derechos, a la educación o a la justicia, primero debemos dejar de pensar y nombrar el mundo desde nuestras propias lenguas. Eso no es inclusión; eso es violencia estructural”, afirmó.
Denunció que las lenguas indígenas han sido folclorizadas y reducidas a símbolos, mientras se privilegia el aprendizaje de lenguas extranjeras. “Se nos folcloriza, se nos exhibe, se nos convierte en símbolo. Pero rechazan al indígena que piensa, que cuestiona, que defiende su tierra, su lengua y su dignidad”, dijo.
Bautista Hernández enfatizó que la desaparición de lenguas no es casualidad, sino consecuencia de decisiones políticas y omisiones sistemáticas. “No necesitamos más discursos que celebren la riqueza cultural mientras se ignoran las causas de su desaparición. Necesitamos políticas construidas con los pueblos, presupuestos suficientes, educación verdaderamente intercultural y un compromiso real que trascienda”, añadió.
La presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, destacó la trayectoria de Verónica Bautista, antropóloga social por la Universidad Autónoma de Chiapas, traductora, poeta y escritora tsotsil. Su trabajo se centra en la recuperación de la memoria colectiva desde las comunidades originarias, combinando investigación académica con creación literaria. Es coautora del libro “Rincón Chamula San Pedro: un pueblo construyendo su propia historia”.
Con este mensaje, la Cámara de Diputados escuchó una voz que exige que las lenguas originarias sean reconocidas no solo como símbolos culturales, sino como derechos vivos que deben garantizarse en la vida cotidiana de los pueblos.


