A 60 años del asalto al Cuartel de Ciudad Madera, Chihuahua, el Senado de la República honró la memoria de los 13 combatientes que participaron en aquel acto histórico, considerado por muchos como el inicio de una nueva fase en la lucha popular mexicana. En una ceremonia cargada de simbolismo y reconocimiento, legisladoras y legisladores de distintos partidos coincidieron en destacar el valor, la dignidad y el compromiso de quienes, ante la falta de alternativas pacíficas, decidieron enfrentar el poder de los caciques y terratenientes.
La presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo Juárez, encabezó el homenaje y subrayó que el asalto al cuartel, ocurrido el 23 de septiembre de 1965, fue un intento por iniciar un proceso de transformación profundo en el país. “Un grupo de jóvenes entregó su vida para reivindicar la lucha por la tierra y la justicia, para el derecho a soñar con un país diferente”, expresó. Recordó que los protagonistas fueron integrantes del Grupo Popular Guerrillero, conformado por campesinos, maestros y miembros del Partido Popular Socialista, quienes denunciaban el despojo agrario y la represión sistemática.
Entre los nombres que se pronunciaron con respeto y gratitud estuvieron Arturo Gámiz García, maestro rural que encabezó el movimiento, junto a Emilio Gámiz García, Salomón Gaytán Aguirre, Pablo Gómez Ramírez, Juan Antonio Escobar Gaitán, Rafael Martínez Valdivia, Miguel Quiñones Pedroza, Óscar Sandoval Salinas, Guadalupe Scobell, Ramón Mendoza, Florencio Lugo, Francisco Ornelas y Matías Fernández. “No buscaban solamente tomar un cuartel, querían justicia para los campesinos despojados, libertad para los estudiantes reprimidos, dignidad para los trabajadores explotados”, afirmó Castillo Juárez.
La senadora celebró el decreto de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien declaró Sitio de Memoria la tumba colectiva donde yacen los combatientes caídos, y agradeció la presencia de Rosario Piedra Ibarra, presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, reconociendo las recomendaciones que evidencian la represión sufrida por quienes lucharon por democracia.
“Ese intento, aunque militarmente fallido, inauguró una nueva fase de la lucha popular, recogiendo las gestas villistas, zapatistas y jaramillistas”, añadió Castillo, al destacar que este episodio dio origen a movimientos como la Liga Comunista 23 de Septiembre. “Reivindicar a estos héroes es mantener viva la llama de la democracia”, concluyó.
La senadora Andrea Chávez Treviño afirmó que los insurgentes de Madera son recordados como precursores de una sociedad más justa, igualitaria y digna, y calificó como “cobardes e ignorantes” a quienes cuestionan el actuar desesperado de quienes sabían que iban a morir. Por su parte, Gerardo Fernández Noroña consideró el asalto como una gesta heroica, en la que “13 jóvenes se levantaron contra más de cien militares y pagaron con su vida el compromiso de transformación de la patria”.
Desde otras bancadas, también se sumaron voces de reconocimiento. El senador del PAN, Mario Humberto Vázquez Robles, señaló que “honrar a los caídos de Madera significa defender el Estado de Derecho y no permitir que el miedo nos paralice”. La senadora del PVEM, María del Rocío Corona Nakamura, destacó la importancia de la reparación simbólica y el acceso a la verdad. Del PRI, Carolina Viggiano Austria afirmó que esta conmemoración honra los valores más altos de México y sus luchas históricas.
En la ceremonia estuvieron presentes Félix Arturo Medina Padilla, subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, y Florencio Lugo Hernández, único sobreviviente del asalto, quien recibió un emotivo reconocimiento por su testimonio y resistencia.
Con este homenaje, el Senado reafirma el compromiso de mantener viva la memoria de quienes lucharon por un México más justo, y de seguir construyendo un país donde la democracia, la dignidad y los derechos sean una realidad para todas y todos.
