Foto: Dirección General de Comunicación Social UNAM
Un grupo de investigación de la UNAM en Yucatán identificó variantes genéticas relacionadas con síntomas depresivos en la población maya-mestiza, históricamente afectada por altas tasas de suicidio. El estudio, publicado en la revista American Journal of Medical Genetics Part B: Neuropsychiatric Genetics, halló asociaciones entre los genes TPH2, BDNF y HTR2C y distintos fenotipos depresivos.
La investigadora Bárbara Peña Espinoza explicó que “las variantes de TPH2 y BDNF mostraron asociación con depresión melancólica, mientras que una variante de HTR2C se relacionó con depresión mayor”. El equipo, encabezado junto con Marta Menjívar Iraheta, evaluó a 650 adultos maya-mestizos mediante entrevistas psiquiátricas estructuradas, encontrando una prevalencia de 38.9% de depresión mayor y 24.7% de riesgo suicida.
El proyecto forma parte del Laboratorio de Genómica de Enfermedades Complejas de la Unidad Académica de Ciencia y Tecnología de la UNAM en Yucatán y busca comprender cómo factores biológicos interactúan con el ambiente, condiciones sociales y culturales. Los investigadores subrayaron que no existe un gen único responsable de la depresión o el suicidio, sino una interacción compleja de determinantes genéticos, psicológicos y sociales.
La investigación surgió tras observar síntomas depresivos frecuentes en pacientes con diabetes de la región, lo que motivó la exploración de su salud mental. Los resultados refuerzan la necesidad de diseñar estrategias de prevención y atención específicas para la población maya-mestiza, especialmente tras el impacto de la pandemia de COVID-19 en la salud mental.

