Foto: Gobierno del Estado de Puebla
En Puebla, las decisiones sobre infraestructura ya no se toman desde escritorios lejanos, sino desde las propias comunidades. Con el liderazgo del gobernador Alejandro Armenta, el Programa de Obra Comunitaria avanza en los 217 municipios del estado, bajo una visión humanista y de bioética social, donde las y los ciudadanos definen las obras que realmente necesitan. En este modelo, los comités comunitarios encabezados por mujeres tesoreras se convierten en protagonistas de la transformación territorial.
“No son obras que se bajen por indicaciones de arriba, son obras que dimanan de la voluntad de las comunidades”, afirmó el secretario de Gobernación, Samuel Aguilar Pala, al destacar que este enfoque fortalece la participación ciudadana y la justicia social. Hasta el momento, se han realizado 5 mil 257 asambleas en todo el estado, donde se han definido 3 mil 757 proyectos prioritarios, con una inversión superior a 942 millones de pesos, según informó el coordinador del programa, Edgar Chumacero Hernández.
Los proyectos abarcan necesidades fundamentales: mil 134 están destinados a fortalecer la educación, con espacios dignos para niñas, niños y jóvenes; 274 garantizan el acceso al agua potable, un derecho básico para las familias; 62 renuevan mercados, impulsando la economía local; y 324 fomentan el deporte, como fuente de salud y convivencia. Además, mil 655 obras mejoran calles y caminos, y 40 proyectos amplían la electrificación, llevando luz a más hogares y comunidades.
En la capital poblana, se han realizado 785 asambleas, con una inversión de 238 millones de pesos, lo que demuestra que el modelo también tiene impacto urbano. Cada decisión tomada en estas asambleas refleja el compromiso del gobierno estatal por poner en el centro a las personas, otorgando herramientas para construir bienestar desde lo local.
Con este programa, el Gobierno de Puebla no solo construye infraestructura, sino que fortalece la inclusión, la equidad y el acceso a servicios básicos, propiciando espacios dignos para todas y todos. Bajo el liderazgo de Alejandro Armenta, la obra pública se convierte en una expresión de voluntad comunitaria, donde las mujeres lideran, las comunidades deciden y Puebla avanza con justicia territorial.


