Foto: Salva la Selva
Una campaña ciudadana lanzada por la organización Salva la Selva busca frenar la deforestación acelerada en el estado de Chiapas, donde casi la mitad de sus bosques han desaparecido en las últimas décadas debido a tala ilegal, expansión de monocultivos, ganadería y tráfico ilícito de madera. La iniciativa convoca a firmar una petición dirigida al gobernador estatal y a autoridades federales ambientales para que se fortalezcan las políticas de protección y se apliquen las leyes que detengan la pérdida de cobertura forestal.
Chiapas es uno de los estados más biodiversos de México, con bosques mesófilos, selvas altas y húmedas que albergan especies únicas de flora y fauna; sin embargo, estos ecosistemas están fragmentados y degradados por el avance humano. La pérdida anual de bosques contribuye también a la erosión del suelo y a la reducción de fuentes de agua que sustentan a numerosas comunidades rurales.
La petición señala que el comercio ilegal de madera —estimado en un alto porcentaje de la madera que circula en la entidad— y la expansión de tierras agrícolas y ganaderas son factores clave que aceleran la deforestación y ponen en riesgo no solo la diversidad biológica, sino también la estabilidad climática y los medios de vida locales.
Autoridades ambientales como la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) son instadas a trabajar en conjunto con el gobierno de Chiapas para clausurar aserraderos ilegales, detener el tráfico de flora y fauna, y frenar la expansión de actividades que fragmentan y degradan los bosques.
Organizaciones aliadas también promueven alternativas sustentables en comunidades locales, incluyendo proyectos como la instalación de biodigestores familiares que reducen la dependencia de la leña y ayudan a mitigar la presión sobre los bosques.

