Foto: Gobierno del Estado de Puebla
Durante tres días de agosto, el cielo de Cuetzalan del Progreso se llenó de tradición, identidad y vuelo ceremonial. El 9.º Encuentro Nacional de Voladores, celebrado del 29 al 31 de agosto, reunió a más de 400 danzantes provenientes de San Luis Potosí, Michoacán, Hidalgo, Veracruz y Puebla, en una muestra viva del compromiso del Gobierno de Puebla, encabezado por el Gobernador Alejandro Armenta, con la salvaguarda del patrimonio cultural de México.
Este evento, reconocido por su relevancia nacional e internacional, fue impulsado por el gobierno estatal como parte de una estrategia integral para fortalecer las tradiciones dancísticas de los pueblos originarios. “La memoria, la identidad y el futuro cultural de nuestras comunidades están en el corazón de este encuentro”, afirmó Alejandra Pacheco Mex, secretaria de Arte y Cultura, durante la inauguración. La organización estuvo a cargo del Consejo Nacional de Voladoresy el Consejo Estatal de Voladores Poblanos, en coordinación con autoridades locales y gestores culturales.
Las actividades se desarrollaron en las comunidades de Yohualichan y el centro de Cuetzalan, donde los participantes realizaron demostraciones de vuelo, mesas de trabajo, conversatorios y talleres sobre temas como patrimonio, legalidad, territorio y cosmogonía. Estos espacios permitieron compartir saberes, identificar necesidades y generar vínculos colaborativos entre las distintas agrupaciones presentes.
Uno de los momentos más destacados fue la presentación de materiales didácticos diseñados para fortalecer los procesos de enseñanza comunitaria. Entre ellos se encuentran el cuadernillo “Unidos por el vuelo”, un memorama, una versión del juego de serpientes y escaleras, y un mapa de geolocalización de los centros ceremoniales de la Danza de Voladores. “Estos recursos buscan sensibilizar a la población sobre el valor de esta práctica cultural y garantizar su continuidad en el tiempo”, explicó Pacheco Mex.
El Encuentro Nacional de Voladores, reconocido por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, se consolida como una plataforma para visibilizar la riqueza simbólica de esta danza milenaria y proyectarla hacia nuevas generaciones. Bajo el liderazgo de Alejandro Armenta, Puebla reafirma su vocación como estado protector de las raíces indígenas, promotor de la cultura viva y constructor de puentes entre el pasado y el futuro.

