Respeto y preservación de las lenguas indígenas

Foto: Coordinación de Comunicación Social Cámara de Diputados

Durante la sesión presencial de este martes en la LXVI Legislatura, en el marco de la convocatoria “Las lenguas toman la tribuna”, la enfermera Casimira Vargas Vargas, originaria de Santa Ana Tzacuala, Acaxochitlán, Hidalgo, alzó la voz para defender la importancia de las lenguas indígenas. Ante el Pleno, subrayó que estos idiomas son identidad, pertenencia, herencia y memoria, además de una forma de concebir el mundo y transmitir saberes ancestrales.

“Si permitimos su extinción, se irán con ellos el conocimiento y entendimiento del mundo, además de la pérdida de la identidad social y cultural”, advirtió.

Vargas, licenciada en Enfermería y participante del programa federal “Salud Casa por Casa”, destacó que hablar náhuatl es un privilegio heredado por sus padres y una herramienta que le permite brindar atención de calidad y confianza a las comunidades. “Hablar en lengua indígena es un orgullo y más si es para ayudar y aportar a nuestros hermanos, nunca jamás para humillar a nadie”, expresó.

La diputada señaló que, aunque existen esfuerzos de revitalización, aún hay tareas pendientes en el sistema educativo y en las políticas públicas, que no han sido suficientes para garantizar la protección de los pueblos originarios. Por ello, se manifestó a favor de implementar proyectos que aseguren acceso a salud, educación y justicia en lenguas indígenas, con el objetivo de lograr una verdadera inclusión resiliente.

A nombre de sus comunidades, lanzó un llamado: “No a la pérdida de la lengua, no al daño de la identidad y sí a la herencia y a la memoria, sí a la preservación y valoración de las lenguas indígenas de formas oral y escrita”.

El diputado Sergio Gutiérrez Luna, en funciones de la Presidencia de la Mesa Directiva, reconoció la labor de Vargas y resaltó que cada jornada de trabajo en Tulancingo fortalece su compromiso como servidora pública y como promotora de la salud.

En el contexto de la declaratoria “2025, Año de la Mujer Indígena” y bajo el lema “Soberanía y Justicia Social”, la voz de Casimira Vargas se convirtió en un recordatorio de que las lenguas indígenas son un patrimonio vivo que merece respeto, reconocimiento y promoción constante.

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