A convocatoria del presidente de la Comisión de Salud, José Manuel Cruz Castellanos, el Senado de la República se vistió de rosa para conmemorar el inicio de octubre, mes dedicado a la concientización sobre el cáncer de mama, primera causa de muerte por cáncer en mujeres. La jornada incluyó conferencias, foros y una ceremonia simbólica de iluminación, encabezada por senadoras, senadores y representantes del sector salud.
“No sólo se trata de una estadística fría, sino de una realidad que impacta familias, que marca la vida de millones de mujeres y hombres”, expresó Cruz Castellanos, al destacar que la lucha contra esta enfermedad requiere esfuerzos coordinados entre gobierno, instituciones de salud, academia y sociedad civil. Señaló que en México se han incrementado las campañas de mastografía gratuita, la capacitación de personal médico y las jornadas masivas de detección temprana, pero aún persisten desigualdades que impiden el acceso oportuno al diagnóstico, especialmente en zonas rurales y marginadas.
Durante el foro realizado en el recinto legislativo, el senador subrayó que el objetivo es lograr que 90% de las mujeres diagnosticadas con cáncer de mama sobrevivan, lo que implica avanzar en prevención, tratamiento adecuado y rehabilitación. “Cada vida de una mujer que se pierde por esta causa es como una pequeña herida que sangra al país”, afirmó.
La titular de la Unidad Coordinadora de Vinculación y Participación Social de la Secretaría de Salud, María Alejandra Alegría Arrieta, recordó que en México se detectan alrededor de 14 mil nuevos casos cada año, pero sólo 15% se diagnostica en fases tempranas, lo que evidencia la necesidad de socializar el problema, sensibilizar a las familias y mantener la vigilancia constante. “El cáncer de mama no es una cifra, sino una realidad que toca familias y crea vacíos que nos recuerda la urgencia de actuar”, expresó.
En la ceremonia de iluminación, la senadora Karla Guadalupe Toledo Zamora, del PRI, reconoció la valentía de quienes enfrentan esta enfermedad. “No sólo recordamos el impacto que trae esta terrible enfermedad, también celebramos la fuerza de quienes la enfrentan con valentía y determinación”, dijo. Añadió que el cáncer de mama afecta no solo a la paciente, sino a toda la familia, generando desafíos emocionales, físicos y financieros.
El senador Ángel García Yáñez, también del PRI, coincidió en que el padecimiento impacta especialmente a las personas de escasos recursos, quienes enfrentan dificultades para acceder a medicamentos, consultas y operaciones. Por su parte, la senadora Maki Esther Ortiz Domínguez, del PVEM, se comprometió a seguir impulsando políticas públicas que garanticen la supervivencia de todas las mujeres diagnosticadas. “Es nuestra obligación hacer que todas aquellas mujeres que tienen cáncer de mama sobrevivan”, afirmó.
Con esta jornada, el Senado reafirma su compromiso con la salud de las mujeres mexicanas, promoviendo una cultura de prevención, atención oportuna y solidaridad, en un esfuerzo conjunto por salvar vidas y cerrar brechas de desigualdad. Octubre se ilumina de rosa, como símbolo de esperanza, lucha y unidad.
