La consolidación de un Sistema Nacional de Cuidados en México dio un paso decisivo con la asignación de un presupuesto histórico en el Paquete Económico 2026. En una reunión clave, la senadora Martha Lucía Micher Camarena, presidenta de la Comisión para la Igualdad de Género del Senado, y la secretaria de las Mujeres, Citlalli Hernández Mora, abordaron el contenido del Anexo 31, una herramienta presupuestaria que reconoce el cuidado como una responsabilidad del Estado y no como una carga exclusiva de las mujeres.
Durante el encuentro, la secretaria Hernández Mora presentó los avances de la dependencia en materia de derechos y bienestar para las mujeres. Entre los programas destacados se encuentra el Paibim, que incluye los Centros LIBRE, espacios donde las mujeres reciben asesoría jurídica, talleres, actividades de esparcimiento y servicios para su empoderamiento. También se habló de la Red de Abogadas de las Mujeres, que brinda acompañamiento legal a víctimas de violencia, y de la Línea de las Mujeres, accesible marcando el 079, que ofrece atención jurídica y psicológica con perspectiva de género.
La secretaria compartió los esfuerzos realizados para distribuir en todo el país la Cartilla de las Mujeres, un cuadernillo que condensa los derechos reconocidos en México para que todas las mujeres y niñas puedan ejercerlos plenamente. Además, destacó las Asambleas de las Mujeres: Voces por la Igualdad, encuentros municipales que recogen propuestas ciudadanas, y la convocatoria Tejedoras de la Patria, que reconoce el liderazgo femenino en las comunidades.
En la segunda parte de la reunión, Hernández Mora explicó que el Anexo 31 Transversal de Cuidados permite cuantificar los recursos que el Gobierno de México destina a esta labor, con el objetivo de modificar la actual organización social del cuidado. “El Gobierno de México define como cuidados las actividades cotidianas que realizan las personas, de manera remunerada o no, para garantizar su supervivencia y bienestar integral, así como para el sostenimiento de las familias, las comunidades y la sociedad en su conjunto”, señaló.
Por su parte, Patricia Carranza Rodríguez, directora general de Inteligencia, Innovación y Planeación Estratégica para la Mejora Continua de los Programas, explicó que bajo esta perspectiva fue posible identificar programas que promueven el derecho al cuidado y su desfeminización. Estos incluyen transferencias monetarias, apoyos en especie, servicios para el autocuidado de las personas cuidadoras, capacitaciones, certificaciones y prestación de servicios públicos.
La secretaria Hernández Mora celebró que el Anexo 31 represente el 1.21% del PIB, equivalente a 466 mil 674 millones de pesos, lo que marca un precedente en la política económica nacional. “Este presupuesto feminista nos permite avanzar hacia un país que cuida con igualdad, que reconoce el trabajo invisible y que transforma la vida de millones de mujeres”, expresó.
En su intervención, la senadora Malú Micher subrayó la importancia de desfamiliarizar los cuidados, es decir, hacer que esta labor sea compartida por el Estado, la iniciativa privada y la sociedad en su conjunto. “No podemos seguir permitiendo que los cuidados recaigan exclusivamente en las mujeres, como una obligación que las sumerge en condiciones de profunda desigualdad”, afirmó.
Las senadoras de la Comisión para la Igualdad de Género coincidieron en que este anexo presupuestario es inédito y representa un avance significativo. También compartieron los desafíos que enfrenta el país para materializar un sistema nacional que garantice el derecho al cuidado y promueva una transformación social y cultural hacia la igualdad plena entre hombres y mujeres.
Con este paso, México se encamina hacia un modelo de bienestar más justo, donde cuidar no sea una carga, sino una responsabilidad compartida que fortalezca a las familias, a las comunidades y al país entero.


