Foto: El universal
La coordinadora de la bancada de Morena en el Congreso de la Ciudad de México, Xóchitl Bravo, calificó como “lamentable” el reciente altercado físico ocurrido en el recinto legislativo entre las diputadas Cecilia Vadillo (Morena) y América Rangel (PAN). A pesar de reconocer que estos actos de violencia no deben ocurrir, Bravo descartó que se vayan a promover sanciones internas, apelando a que el conflicto debe resolverse mediante el diálogo político y no a través de medidas disciplinarias.
El conflicto escaló durante la última sesión, donde las diferencias ideológicas terminaron en empujones y confrontaciones verbales directas. Según Bravo, aunque las imágenes que circularon en medios y redes sociales muestran un momento de tensión desbordada, su prioridad como líder parlamentaria es mantener la gobernabilidad y el respeto dentro del Congreso, evitando que el proceso legislativo se detenga por disputas personales o partidistas.
Por su parte, la oposición ha manifestado su descontento ante la falta de consecuencias, argumentando que permitir este tipo de conductas sienta un mal precedente para la ética parlamentaria. Sin embargo, la postura oficial de la mayoría legislativa se mantiene firme en no llevar el caso ante el Comité de Responsabilidades, argumentando que la política de “puertas abiertas” es la mejor vía para limar asperezas entre las legisladoras involucradas.
Xóchitl Bravo hizo un llamado a todas las fuerzas políticas para elevar el nivel del debate y recordó que la ciudadanía espera resultados y propuestas, no espectáculos de confrontación física. Aseguró que se buscarán mecanismos de mediación para que ambas diputadas puedan coincidir nuevamente en el pleno sin que se repitan los incidentes, priorizando siempre la agenda legislativa de la capital.
Este incidente ocurre en un contexto de alta polarización política en la Ciudad de México, donde las discusiones sobre reformas clave han intensificado los roces entre Morena y el PAN. Con esta decisión de no sancionar, la JUCOPO busca dar vuelta a la página rápidamente, aunque el episodio queda marcado como uno de los momentos más tensos en lo que va de la legislatura actual.
