Super Mario Galaxy: Un regreso estelar que se queda a medio camino entre las estrellas

Si alguien creía que la primera película de Super Mario había puesto el listón demasiado alto, la secuela llega con la intención de orbitar aún más lejos. Sin embargo, lo que prometía ser una odisea cósmica memorable termina convirtiéndose en un viaje que, pese a su deslumbrante envoltorio, se queda corto de combustible emocional y narrativo.

Regresamos al universo que nos enamoró en la primera entrega, esa que para muchos (incluido quien escribe) fue un verdadero festín audiovisual. Esta vez, la cinta intenta no solo expandir el mundo de Super Mario Galaxy, sino que también hace guiños directos a Yoshi’s Island y a las locuras de Mario Bros. 2. La ambición es evidente… y precisamente ahí radica su mayor problema: quiere abarcar demasiado y termina abrazando muy poco.


Más allá de la nostalgia estelar.

La premisa se diluye entre tantas referencias y tantos personajes que ninguna trama logra aterrizar con fuerza. Mario sigue atrapado en el mismo miedo infantil a cortejar a Peach, como si los años y las galaxias no hubieran servido de nada. Luigi, una vez más, queda relegado al rincón de los segundones, existiendo más como alivio cómico que como héroe con peso propio. Yoshi brilla con fuerza en los primeros minutos, pero pronto se convierte en una herramienta multicolor más que en un personaje con alma. Peach, por su parte, repite la fórmula de princesa empoderada que no necesita a nadie más que a sí misma; correcto, pero ya visto y sin evolución real.

Toad está ahí. Sabemos que existe. Punto.

Donde la película sí coquetea con algo interesante es en Bowser. Por momentos parece que vamos a presenciar un arco genuino: un rey Koopa luchando por el autocontrol, buscando redimirse ante sus enemigos y tratando de ser un padre decente. Se siente fresco, casi conmovedor… hasta que todo se va al caño en el tercer acto y regresa al “malo de malolandia” de siempre. Un desperdicio doloroso.

El verdadero protagonista inesperado es Bowser Jr., quien carga con el arco mejor desarrollado de la cinta. Su obsesión por ganarse la aprobación paterna a través de la construcción de un mega planeta propio resulta creíble y hasta entrañable. Para lograrlo, secuestra a Rosalina, personaje que, lamentablemente, aparece menos de diez minutos en pantalla. Una decisión que duele, porque Rosalina merecía mucho más que un cameo estelar.


Los puntos que sí brillan con luz propia.

No todo es decepción interestelar. La inclusión de Fox McCloud es un acierto que saca una sonrisa inmediata a cualquier fan de Star Fox. Los constantes guiños a los viejos juegos de plataformas 2D son deliciosos y están colocados con cariño. Y la animación, eso sí, es absolutamente excepcional: colores vibrantes, física juguetona y una atención al detalle que hace que cada galaxia se sienta viva y mágica.

El gran salvavidas sonoro llega de la mano de Brian Tyler, quien se inspira en el maestro Koji Kondo. A diferencia de la primera película, que apostó por un soundtrack basado en canciones populares, aquí la banda sonora respira universo Mario puro. Temas orquestales, melodías clásicas reinterpretadas con épica y ese toque mágico que sólo Kondo sabía entregar. Es, sin duda, uno de los mayores logros de la cinta.


El veredicto final.

Super Mario Galaxy es una película hermosa de ver, divertida por ratos y con momentos que hacen justicia al legado del fontanero más famoso del mundo. Sin embargo, su guion se queda orbitando en la superficie: demasiadas ideas, pocos desarrollos profundos y un potencial emocional que se desperdicia en favor de la espectacularidad.

Calificación: 6.8 / 10

Es un regreso estelar en lo visual y musical, pero narrativamente se siente como una galaxia a medio formar. Mario y compañía merecen mucho más que volver a brillar solo por fuera. Esperemos que, si hay una tercera entrega, se atrevan a aterrizar de verdad en el corazón de sus personajes y no solo en la superficie de sus estrellas.


FICHA TÉCNICA:

Título: Super Mario Galaxy

Dirección: Aaron Horvath y Michael Jelenic

Producción: Chris Meledandri y Shigeru Miyamoto

Guion: Matthew Fogel

Basada en: Mario de Nintendo y Super Mario Galaxy

Música: Brian Tyler (con inspiración y referencias al legado sonoro de Koji Kondo)

 

Protagonistas (voces):

 

Chris Pratt como Mario

Anya Taylor-Joy como Princess Peach

Charlie Day como Luigi

Jack Black como Bowser

Keegan-Michael Key como Toad

Donald Glover como Yoshi

Benny Safdie como Bowser Jr.

Brie Larson como Rosalina

Glen Powell como Fox McCloud

Kevin Michael Richardson como Kamek

 

País: Estados Unidos / Japón

Año: 2026

Estreno: 1 de abril de 2026

Género: Animación | Acción | Aventura | Comedia

Duración: 98 minutos

Clasificación: PG

Productora: Illumination y Nintendo

Distribución: Universal Pictures

Presupuesto: USD $110,000,000

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